AFP

El sueco Zlatan Ibrahimovic tuvo un gesto que llamó la atención el último domingo. Y no hablamos precisamente de una gran definición frente al arco, sino se trató de una muestra de arrogancia con su rival.

El hecho ocurrió sobre el final del partido que PSG le ganó a Saint Etienne por 1-0 con un gol de penal del sueco. Ya en el tiempo de descuento, Paul Byasse fue a recriminarle al atacante una patada que le había dado a su compañero.

El sueco, en un gesto de prepotencia, no tuvo otra ocurrencia que girar a su rival para ver su nombre en la parte trasera de su camiseta. Una imagen con la que intentó demostrar que estaba hablando con un desconocido y que quería saber quién era.

Lejos de amilanarse ante la estrella del PSG, Byasse respondió de la misma forma a Ibrahimovic, que se tomó con humor la respuesta.