Edgar Romero/RPP/Referencial

Un italiano acusado de ser el proveedor de cocaína más grande de Europa, cayó esta mañana luego de una feroz persecución en las calles de San Isidro, luego de un paciente seguimiento de la policía peruana y la Interpol.

El equipo de investigadores interceptó a Pasquale Bifulco en el cruce de las avenidas Aramburú y Paseo de la República cuando manejaba un auto, en compañía de una mujer y un bebé.


En principio el italiano no opuso resistencia, pero en un descuido salió sigilosamente de su auto y empezó a correr intentado evadir una vez más a la justicia, pero los agentes del orden lograron alcanzarlo y detenerlo a tres cuadras de donde había sido intervenido en primera instancia.


Bifulco era pedido por la justicia italiana, española y brasileña. En el Perú, el fiscal Magno Quispe lo investigaba por lavado de activos.


Bifulco, conocido como "Spaghetti", es acusado de ser uno de los capos de la "N’drangheta Calabresa", una de las cuatro mafias italianas.


Estaba tan oculto en la capital peruana, que pocos sabían que había establecido residencia en Lima. La policía italiana logró grabar una conversación entre su cuñado Giovanni Laudisio y Carmello Cannata, donde se deduce que habría comprado un gran porcentaje del capital una mina.


En diciembre del 2013, se captó otra conversación en la que discutía sobre la venta del precio del hierro procedente de la mina del Perú.


El 20 de marzo último, Bifulco volvió a escapar de un operativo multinacional, que permitió la captura de 42 de sus colaboradores y el decomiso de dos toneladas y media de cocaína.


Su abogado, José Huirse Zelarayán, señaló que este no posee una mina de oro ni lava dinero en el Perú.“Todo este operativo es por una noticia periodística. Él trabaja de chef, un chef muy cotizado en Europa”, dijo.