La Policía británica informó hoy de que investiga la aparición de restos de una mujer en la finca donde se sitúa la mansión de Sandringham, en el condado inglés de Norfolk, donde la familia real pasa tradicionalmente la Navidad.

Según la Policía, los restos fueron encontrados por un ciudadano que paseaba a su perro en un área boscosa de los terrenos de Sandringham, cerca de la localidad de Anmer, el día 1 de enero.

"Nos encontramos en una fase muy temprana de la investigación y podría tratarse de una pesquisa compleja", afirmó el inspector Jes Fry, de la Policía de Norfolk y añadió que los restos humanos llevaban "bastante tiempo allí", aunque no precisó si se trataba de semanas, meses o años.

Según este inspector, "las circunstancias sugieren que se trata de un caso de asesinato y estamos buscando casos de desaparición de personas, tanto a nivel local como a nivel nacional".

La zona en la que aparecieron los restos se encuentra a unos 4,8 kilómetros de la mansión real de Sandringham.

EFE