Kiev y separatistas respetan en general el primer día de la tregua

El presidente ucraniano, Petró Poroshenko, y su homólogo ruso, Vladímir Putin, resaltaron la importancia del control internacional para garantizar su éxito en el futuro.
EFE

Las fuerzas ucranianas y los separatistas prorrusos respetaron hoy en general el primer día del alto el fuego decretado ayer, aunque empañado por algunos incidentes aislados denunciados por los dos bandos enfrentados en el este de Ucrania.

El presidente ucraniano, Petró Poroshenko, y su homólogo ruso, Vladímir Putin, constataron en una conversación telefónica que la tregua firmada ayer en Minsk con mediación de Rusia y la OSCE se ha respetado en general hasta ahora y resaltaron la importancia del control internacional para garantizar su éxito en el futuro.

La manifiesta voluntad del líder ucraniano de no poner en peligro el cese de hostilidades, que contrasta con su hasta hace poco inquebrantable defensa de la operación militar contra los separatistas, tendrá que resistir en los próximos días a las más que previsibles escaramuzas en los dos bandos.

Los primeros incidentes, algunos de los cuales ya han sido atribuidos a saboteadores que quieren reventar el acuerdo, tuvieron lugar ya ayer, aunque incluso el líder de los rebeldes de Donetsk, Alexandr Zajárchenko, apuntó que pudieron deberse a que la orden de dejar de disparar no había llegado aún a todos los combatientes.

El más grave ocurrió junto a la localidad de Schastie, a pocos kilómetros de la ciudad de Lugansk, donde al menos once miembros del batallón de voluntarios ucraniano "Aidar" murieron a manos de las milicias tras caer en una emboscada.

El comandante adjunto del "Aidar", Román Romanóvich, denunció que sus hombres fueron masacrados por los rebeldes ya después del alto el fuego, pero el llamado Estado mayor de los sublevados aseguró a la agencia rusa RIA-Nóvosti que "el batallón cayó en una emboscada antes de la tregua".

Por su parte, los separatistas denunciaron la muerte de cuatro civiles durante la pasada madrugada como resultado del fuego de artillería ucraniano contra la ciudad de Donetsk, habitada por casi un millón de personas antes del estallido de la guerra.

EFE