El sobrino del dirigente palestino Yaser Arafat, Naser Al-Qidwa, se ha sumado a las peticiones para que el cadáver de su tío sea exhumado con el fin de realizarle una autopsia que aclare las circunstancias de su muerte.

Al Qidwa, ex diplomático de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y actual presidente de la fundación Yaser Arafat, se entrevistó en París con el presidente Mahmud Abás para hablar de las nuevas alegaciones vertidas por la cadena Al Yazira sobre un posible envenenamiento de su tío en 2004 con polonio-210, informa hoy la agencia Maan.

Según el ex diplomático, la familia y el pueblo palestino están convencidos de que Arafat fue asesinado y por lo tanto deben ser investigadas las sospechas con la ayuda de las instituciones internacionales.

También pidió a Abás que el cadáver, enterrado en un mausoleo junto a la muqata de Ramala, sea exhumado para practicarle las pruebas que sean necesarias.

Los rumores de un supuesto envenenamiento existen desde que el líder palestino abandonara la muqata con dirección a un hospital en París, donde falleció poco después, pero hace unos días una investigación de la cadena Al Yazira ha reabierto las sospechas al asegurar, tras pruebas científicas realizadas en Suiza, que sus ropas contenían altos niveles de polonio-210.

La primera en pedir la exhumación del cadáver fue su mujer, Suha, y ahora lo hace su sobrino Al-Qidwa.

El pasado miércoles la Autoridad Nacional Palestina (ANP) se mostró dispuesta a exhumar los restos para "exponer los motivos reales que llevaron a la enfermedad y la muerte del anterior presidente", dijo el asesor presidencial Nabil Abu Rudaina.

EFE