Nueva York: Caso de deuda argentina no avanza en la Corte de Apelaciones

La audiencia sirvió para que los jueces escucharan los argumentos de Argentina y Citibank a favor de que se haga efectivo el pago que el país realizó el 26 de junio.
EFE/Referencial

La discusión oral que tuvo lugar este jueves en la Corte de Apelaciones de Nueva York por el caso de la deuda Argentina y los fondos especulativos estadounidenses para conseguir el desbloqueo del pago a los bonistas de deuda reestructurada se cerró sin una decisión del tribunal.

La audiencia sí sirvió para que los jueces escucharan los argumentos de Argentina y Citibank a favor de que se haga efectivo el pago que el país realizó el 26 de junio a tenedores de bonos que habían aceptado una reestructuración de los títulos que entraron en suspensión de pagos en 2001.

El juez Thomas Griesa, que instruye el caso en un tribunal federal de Manhattan, abrió una salvedad para Citibank después de ordenar el bloqueo de todo el giro que hizo Argentina a diferentes entidades financieras, entre ellos el Bank of New York.

Esa salvedad permitía realizar un pago de una sola vez, pero no a todos los bonistas, lo que le creó al banco un problema con Argentina, que amenazó con imponer sanciones a Citibank en el país si el pago no se hacía efectivo antes del 30 de septiembre.

Así, la primera en disponer de los 15 minutos de explicaciones fue Karen Wagner, representante de Citibank, quien aseguró que su banco no tiene el mismo contrato con Argentina que el Bank of New York Mellon (BoNY), el principal afectado por el bloqueo de capitales dictado por Griesa para salvaguardar a los bonistas que no se acogieron al canje de deuda.

Sus argumentos fueron rebatidos por uno de los jueces del tribunal, que aseguró no encontrar diferencia entre sus bonos y los del BoNY y le preguntó qué iba a hacer si tenía que decidir entre obedecer a una legislación u otra.

Wagner dio prioridad a la legislación estadounidense, pero volvió a formular que eso causará "perjuicios a los clientes" y que es una responsabilidad que les excede como "meros custodiadores" del dinero abonado por el Gobierno de Cristina Fernández.

Para evitar entrar en conflicto con ninguna de las dos legislaciones, Wagner solicitó la reposición de la medida cautelar o "stay" que le permita efectuar los pagos sin incumplir las órdenes de Griesa.

El abogado del Estado argentino, Carmine Boccuzzi, basó su argumentación en que los bonos que se pagaron en las cuentas de Citibank, y que nunca llegaron a sus tenedores, no son de deuda externa, sino interna, pero emitidos en moneda extranjera (en este caso en dólares).

Esa matización, según el abogado, no rompería la cláusula "pari passu" que exige el pago simultáneo a todos los tipos de bonistas de deuda extranjera y, por tanto, justificaría el desbloqueo del pago.

El tribunal aseguró que ese dato no figuraba en el expediente del caso que llegó a la Corte de Apelaciones y, por ello, no solo no podía ser aceptado, sino que abría la posibilidad de devolverlo al juzgado de Griesa.

Reena Raggi, una de las jueces que, junto a Rosemary Pooler y Barrington Parker, componen el tribunal, preguntó al abogado si "Argentina realmente tenía intenciones de pagar" para saber si "compensa al tribunal hacer el esfuerzo de buscar una solución a este asunto".

Boccuzzi respondió que, aunque no podía contestar directamente, "este caso ha impactado de manera muy fuerte sobre la población argentina y está siendo tratado al más alto nivel" por sus clientes.

También Raggi, la juez que más participó en la discusión de este jueves, preguntó a Boccuzzi "si su cliente es el que está poniendo una pistola en la cabeza a Citibank" y por qué no se limita a "retirar esa pistola".

Boccuzzi apeló al "reducido margen de acción" de Argentina ante los contratos con los bonistas de deuda reestructurada, con un plazo de pago que venció el 30 de junio.

Los fondos especulativos estuvieron representados por el letrado Roy Englert y no por Robert Cohen, de NML, quien tuvo que quedar en un segundo plano por conflicto de intereses, ya que anteriormente representó a Citibank.

Englert consideró que este nuevo paso en el caso, que tiene una sentencia en firme contra Argentina para que pague a sus clientes 1.300 millones de dólares, más intereses, en concepto de bonos de deuda no reestructurada, supone "otra manera de la República para evadir a la Justicia estadounidense".

Sin embargo, cuando los jueces le preguntaron por un protocolo de actuación para Citibank que no vulnere ni la legislación argentina ni la estadounidense, eludió la respuesta varias veces.

EFE