Piñera advierte sobre subdesarrollo y poca integración de A. Latina

"Somos todavía un continente subdesarrollado, uno de cada tres de nuestros compatriotas, unos 180 millones de personas, viven aún en condiciones de pobreza", dijo el presidente chileno.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, advirtió este miércoles en la II cumbre de la Celac que América Latina y el Caribe es una zona que vive aún en el subdesarrollo y ha avanzado poco en la integración regional.

"Somos todavía un continente subdesarrollado, uno de cada tres de nuestros compatriotas, unos 180 millones de personas, viven aún en condiciones de pobreza", denunció el mandatario chileno.

Piñera, quien acudió acompañado de la presidenta electa de Chile, Michelle Bachelet, a esta reunión de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), se preguntó por qué tras 200 años de independencia, ninguna nación ha alcanzado el desarrollo.

Al hacer una reflexión sobre "la querida y a veces sufrida" América Latina, el presidente chileno dijo que es posible ver que "ha desplegado las alas de la libertad, la justicia y el derecho de cada pueblo a buscar su propio destino".

"Hace ya dos siglos, nuestro continente era más próspero y menos pobre que la mayor parte del mundo de entonces", subrayó.

"Pero lejos de aprovechar todas esas oportunidades que la libertad, la independencia y las condiciones naturales nos ofrecían, poco a poco nuestro continente empezó a perder terreno frente a otros lugares del mundo".

El gobernante chileno señaló que mientras otros países abrazaban la democracia, América Latina "lo hizo de forma tardía", del mismo modo que dejó pasar la Revolución Industrial.

"Hoy sabemos que el progreso depende fundamentalmente de lo que seamos capaces de hacer dentro de nuestras fronteras. Es importante mirarnos hacia adentro y mirar el futuro", recalcó.

Piñera expresó su deseo de que "la región deje de ser el continente de la eterna espera y recuperar el tiempo perdido".

"Nos corresponde a esta generación del bicentenario lograr lo que otras simplemente no pudieron", enfatizó.

"Además de la paz, queremos que éste sea el continente la democracia, el progreso, la justicia y el respeto a los derechos humanos de todos sus habitantes".

"Sin duda hay muchas cosas por hacer", recalcó Piñera, quien pidió que la integración vaya más allá de lo meramente comercial y puso a la Unión Europea como ejemplo de superación de unas diferencias que a veces se expresaron incluso de manera muy cruenta.

"Hemos sido muy poco eficaces en construir puentes que nos unan y derribar los muros que nos dividen", afirmó el mandatario chileno, quien atribuyo este retraso a "la desconfianza, los nacionalismos exacerbados, los resentimientos del pasado o los prejuicios ideológicos".

"La tarea está básicamente pendiente", se lamentó.

Y aunque se mostró convencido de que "el siglo XXI está empezando a ser el siglo de América Latina", puntualizó que para lograrlo hay que pasar de las palabras a la acción.

"La integración sólo podrá ser efectiva y eficaz si es que se promueve, expande y fomenta esa fuerza de humanidad que es la libertad", una libertad que según Piñera no se puede dividir y que abarca desde los aspectos económicos a los derechos humanos.

En un momento de su intervención Piñera expresó su desacuerdo con lo expresado por el presidente de Bolivia, Evo Morales, en el sentido de que los servicios básicos sólo pueden ser provistos por el Estado.

Y concluyó animando sus colegas a "apostar de una vez por todas por el futuro y dejar de culpar a otros que no están sentados en esta mesa".

EFE