Refuerzan la seguridad en favelas de Río tras un fin de semana violento

Un agente policial fue herido, dos vehículos incendiados y una base de policía atacada la noche del domingo por supuestos miembros de una banda de tráfico de drogas.
Referencial/EFE

Las autoridades brasileñas reforzaron este lunes la seguridad en el Complexo do Alemao, un conjunto de favelas de Río de Janeiro que durante décadas fue fortín de narcotraficantes, después de un fin de semana violento, en el que un joven murió y un policía resultó herido, informaron a Efe fuentes oficiales.

Un agente policial fue herido, dos vehículos incendiados y una base de policía atacada la noche del domingo por supuestos miembros de una banda de tráfico de drogas que actuaron como represalia a la muerte de un joven durante un intercambio de tiros y la prisión de un supuesto miembro de ese grupo, informó la Policía Militarizada.

La banda arremetió contra una Unidad de Policía Pacificadora (UPP), instalada en esas favelas de la zona norte de Río de Janeiro en 2010, cuando las barriadas fueron ocupadas por las autoridades en una operación apoyada por el Ejército y destinada a expulsar a los narcotraficantes que las controlaban.

Según las mismas fuentes, los supuestos narcotraficantes dispararon contra la base de la policía y una de las balas alcanzó la torre de luz, lo que provocó un incendio en parte del módulo y un coche policial que estaba estacionado al lado de la unidad.

El agente de la Policía Militarizada Anderson Araújo de Souza fue herido y trasladado a un hospital, donde se encuentra en estado estable.

A pesar de que la seguridad fue reforzada este lunes, un nuevo enfrentamiento entre policías y supuestos narcotraficantes fue registrado esta mañana y dos adolescentes fueron detenidos.

El Complexo do Alemao ya había recibido refuerzos policiales este año dentro de la operación para garantizar la seguridad durante el Mundial de fútbol Brasil 2014.

Desde la instalación de las unidades de policía pacificadora en diferentes favelas, los índices de criminalidad han caído significativamente, pero los cuarteles policiales se han convertido en blanco de ataques de narcotraficantes que, en opinión de las autoridades, intentan recuperar el terreno perdido.

EFE