Ciudadanos vestidos de blanco se reunen en San Isidro para pedir celeridad en el proceso contra Adrián Villar. La manifestación coincide con la reconstrucción del accidente y la renuncia de la defensa legal del investigado por la muerte de la deportista.
Decenas de personas se congregan la noche de este jueves en la cuadra 8 de la avenida Camino Real, en el distrito de San Isidro, para realizar una vigilia y exigir justicia por la muerte de la deportista nacional Lizeth Marzano.
Los ciudadanos, portando prendas blancas y velas, se reunieron en el punto exacto donde la joven fue atropellada el pasado 17 de febrero por un vehículo conducido por Adrián Villar, quien se dio a la fuga.
La manifestación se lleva a cabo la misma noche en la que debe realizarse la diligencia de reconstrucción de los hechos, programada para las 11:30 p.m., en la que se espera la participación de peritos de la Policía Nacional y el Ministerio Público para esclarecer el incidente que acabó con la vida de la seleccionada de buceo.
Los asistentes a la vigilia expresan su indignación ante el comportamiento de Adrián Villar, quien actualmente cumple 72 horas de detención preliminar tras haberse determinado que no prestó auxilio a la víctima.
Los vecinos manifestaron que su presencia en el lugar no solo respondía a un acto de fe, sino a una solicitud directa a las autoridades para que el caso no quede impune.
La movilización ciudadana destacó la importancia de los valores y la humanidad ante hechos de tal gravedad en la capital peruana.
"No lo tengo que conocer, simplemente hay algo que es empatía y también humanidad. Nos falta de verdad muchos valores", manifestó una ciudadana presente en la movilización a RPP.
"Estamos en un país donde no hay consecuencias de absolutamente nada. Entonces, todo el mundo infringe la ley", expresó la manifestante.
Implicancias en el entorno familiar y laboral
La situación legal de Adrián Villar se ha visto agravada por la inclusión de la periodista Marisel Linares en la investigación fiscal. De acuerdo con información obtenida de manera exclusiva por el programa Magaly TV: La Firme, cámaras de seguridad captaron a Linares junto al investigado y su padre, Rubén Villar, horas después del accidente en zonas cercanas al lugar de los hechos y en el edificio de la expareja de Villar.
Ante estas evidencias, la Fiscalía ha citado a la comunicadora para el próximo 3 de marzo por el presunto delito de encubrimiento personal, lo que además derivó en su separación definitiva del canal Willax.
Por otro lado, la versión de la defensa técnica que aseguraba que Villar había entrado en un estado de "shock" y que se realizó un dosaje etílico de manera privada ha sido cuestionada.
El comandante general de la Policía Nacional, Óscar Arriola, desmintió que el joven haya acudido a una clínica tras el atropello y enfatizó que el dosaje etílico solo tiene validez si es realizado bajo el protocolo policial inmediato, procedimiento que el acusado evitó al huir de la escena.
Avances en la investigación y cambios en la defensa
En el marco de la diligencia de inspección ocular y reconstrucción, se busca determinar el "minuto a minuto" de lo ocurrido la noche en que Lizeth Marzano fue embestida por la espalda mientras trotaba.
El abogado de la familia de la víctima, Carlos Grados, señaló que las imágenes de seguridad demuestran que el entorno del conductor no tomó acciones éticas para que este se pusiera a derecho de inmediato, lo que reforzaría la tesis de un intento de encubrimiento.
Coincidentemente con la jornada de protesta y la reconstrucción, el equipo legal de Adrián Villar, integrado por los abogados Jefferson Moreno, Miguel Campos y Edwin Torres, presentó su renuncia irrevocable a la defensa técnica del imputado este 26 de febrero.
En el documento remitido al Cuarto Despacho de la Primera Fiscalía Corporativa Penal de San Isidro - Lince, los letrados indicaron que dejan sin efecto su domicilio procesal y canales de comunicación, aunque se comprometieron a participar únicamente en las diligencias ya programadas para los días 26, 27 y 28 de febrero para evitar la indefensión del investigado.