En el caso de los perros la anorexia no es una enfermedad psicológica como ocurre en los humanos sino una enfermedad física que afecta el normal funcionamiento del apetito.

Las causas de una anorexia canina son físicas, y tienen que ver con algún tipo de obstrucción en los canales que se encargan de transportar la señal de tener hambre al cerebro, lo que provoca la perdida del apetito en el perro.

Preste atención a algunas de las causas, según la publicación Vida de Perros:

Un golpe en la cabeza: Un golpe de consideración en la cabeza podría ser la causa de que la información del apetito se pierda en alguna parte y aunque el estómago sienta la necesidad de comer, el perro no querrá ingerir alimento y preferirá dormir.

La Tercera Edad: El llegar a una edad madura podría traer consigo algún deterioro en el sistema olfativo o del gusto, por lo que el perro no sentirá las mismas ganas de comer que antes.

Obstrucciones gastrointestinales.

También podrían ser situaciones de stress, hormonales, lesiones en la cara o en el hocico o la administración de determinados fármacos.

Pero no olvide que para determinar la causa principal es necesaria la visita a su veterinario de confianza quien dará la última palabra.

Sin embargo, podría tomar algunas medidas:

Administrar alimentos de perros sabrosos.

Mantener la nariz del perro bien limpia para que el olor sea una fuente activa para abrir el apetito.

Si el perro no quiere comer trate de darle la comida de su mano.

Consulte a su veterinario por fármacos que puedan abrir el apetito.

En casos extremos, se tendrá que recurrir a sondas o alimentación intravenosa.