El italiano Valentino Rossi, segundo en la tabla de tiempos en la última jornada de entrenamientos de MotoGP en Jerez, bromeó con el premio, un automóvil BMW, adjudicado al más rápido de la sesión, el australiano Casey Stoner.

 

"En realidad", explicó el campeón del mundo, "yo sólo quería ser el segundo porque no creo que a nuestro patrocinador (la marca automovilística italiana FIAT) le hiciera gracia que yo ganara un coche de una marca diferente".

 

"Fuera de bromas", añadió Rossi, "estoy bastante satisfecho con estos ensayos porque ayer y esta mañana hemos trabajado muy bien, hemos hecho grandes progresos y, lo que es más importante, hemos sido muy rápidos".

 

Rossi apuntó que tanto su ritmo de carrera como su punta de velocidad han sido muy aceptables por la mañana. Por la tarde ha tenido más problemas. "He tenido mala suerte porque justo antes de la bandera roja iba en vuelta rápida y fui bloqueado. Luego ya no hubo mucho tiempo antes de que apareciera la lluvia".

 

"No estoy seguro de que hubiera batido a Stoner. Ha sido extraño no tener un neumático de calificación porque la adherencia no es la misma, pero Bridgestone ha hecho un buen trabajo y todavía se puede acelerar. Creo que va a ser divertido y vamos a ser competitivos desde el principio", afirmó Rossi.


EFE