El Gobierno de Pakistán declaró el viernes una "guerra abierta" con los talibanes tras una oleada de ataques de las fuerzas afganas durante la jornada del jueves.
El Gobierno de Afganistán ha informado este sábado de la muerte de 52 civiles en los últimos ataques de Pakistán en suelo afgano, la mayoría mujeres y niños que estaban en campamentos para desplazados.
"Desde la noche del 21 de febrero (...) el régimen militar paquistaní ha atacado grandes campos de desplazados, viviendas y lugares públicos. Como resultado, 52 civiles han muerto, la mayoría niños y mujeres, y otros 66 han resultado heridos", ha informado el viceportavoz talibán Hamdulá Fitrat en redes sociales.
Fitrat ha explicado que los ataques se han producido en las provincias de Nangarhar, Kandahar, Paktika, Jost, Kunar y Nangarhar.
En los mismos han quedado "completamente destruidas" ocho viviendas y 14 de ellas han quedado parcialmente destruidas. Además, estos ataques han causado "importantes daños económicos" a los civiles.
El Ministerio de Refugiados del Gobierno talibán ha denunciado el "bombardeo indiscriminado" de los campamentos de refugiados de Torjam y Spin Boldak.
El Gobierno de Pakistán declaró el viernes una "guerra abierta" con los talibanes tras una oleada de ataques de las fuerzas afganas durante la jornada del jueves, que han llevado a Islamabad a lanzar bombardeos contra la capital afgana y otras ciudades como Kandahar.