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El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, afirmó hoy que Israel planeaba atacar Gaza durante el próximo mes de Ramadán y criticó "el doble rasero" que a su juicio utiliza el Consejo de Seguridad de la ONU respecto a su país e Israel.

En una entrevista concedida a la televisión estatal, el mandatario alabó, asimismo, la postura de Brasil y Turquía en la polémica nuclear y resaltó que ambas naciones han demostrado que se puede hacer frente a Estados Unidos, un país que, a su juicio, "está al borde del colapso".

"Tenemos datos concretos de que antes del asunto de la flotilla, planeaban atacar por segunda vez Gaza durante el mes de Ramadán para recuperarse de los fracasos pasados. Ahora este plan ha quedado dañado aunque ellos siguen con su maldad, que no les va a salvar", afirmó.

Además, volvió a cuestionar el Holocausto y recalcó que el Estado hebreo ha iniciado el camino hacia su total desaparición.

"Ahora, el mundo entero dudará de la ocupación israelí de Palestina, que se ha prolongado durante más de 60 años", subrayó Ahmadienyad.

El mandatario fue especialmente duro con el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, al que acusó de ser un instrumento en manos de los países "arrogantes".

Ahmadineyad puso de relieve la contradicción que en su opinión supone el hecho de que la ONU haya sancionado a Irán "por nada" y obviara la condena a Israel por su cruento asalto a la flotilla que trataba de romper el bloqueo al que está sometida la franja de Gaza desde hace tres años.

"Este Consejo (de Seguridad) no reaccionó contra el ataque a los barcos de ayuda humanitaria en aguas internacionales, pero sí aprobó una nueva resolución contra Irán cuando no ha habido novedad alguna sobre su caso nuclear", dijo.

"Tras esta resolución, el Consejo de Seguridad ha perdido su credibilidad y se ha convertido en una herramienta opresiva en manos de los grandes poderes", afirmó.

Ahmadineyad también dedicó una gran parte de su entrevista a elogiar la denominada "declaración de Teherán", firmada el pasado 17 de mayo junto a su colega brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el primer ministro turco, Recep Tayeb Erdogan.

El documento pretendía avanzar en la polémica que Irán mantiene con la comunidad internacional a causa de las sospechas que levanta su programa nuclear proponiendo recuperar, pero con nuevas condiciones, un intercambio de combustible atómico que Teherán ya había rechazado meses antes.

Según Ahmadineyad, esta declaración es una muestra más de que el mundo está cambiando y se enfrenta a una nueva era que quedará marcada por otro tipo de relaciones entre países.

Ahmadineyad aseguró que Erdogan le había confesado que el presidente norteamericano, Barack Obama "le había llamado y le había suplicado durante horas para que votará en blanco como iba a hacer el Líbano".

En clave interna, el mandatario iraní volvió a asegurar que las elecciones de hace un año fueron limpias y las más libres de la historia de la democracia iraní.

Estos comicios, cuyo resultado desató una multitudinaria ola de protestas y fue denunciado como "fraudulento" por la oposición, fueron "un punto de partida en la gran evolución del mundo y el comienzo de la globalización de Irán", dijo.

EFE