El régimen cubano ha emitido un NOTAM que prohíbe el abastecimiento de Jet A-1 en todos los aeropuertos internacionales desde el 10 de febrero hasta el 11 de marzo, por falta de combustible derivada de sanciones de EE.UU. y el fin del crudo venezolano.
El Gobierno cubano ha notificado oficialmente a las aerolíneas internacionales que, a partir del próximo lunes 10 de febrero, no podrá suministrar combustible Jet A-1 en ninguno de sus aeropuertos internacionales, debido a la grave crisis energética que atraviesa la isla, informó la agencia de noticias EFE.
El aviso, emitido mediante un NOTAM (Notice to Airmen) de carácter internacional, indica explícitamente “JET A1 FUEL NOT AVBL” (combustible Jet A-1 no disponible) y establece su vigencia desde el 10 de febrero a las 05:00 UTC hasta el 11 de marzo de 2026, por un período de un mes completo.
La medida afecta a los nueve principales aeropuertos del país: José Martí (La Habana), Juan Gualberto Gómez (Varadero), Jaime González (Cienfuegos), Abel Santamaría (Santa Clara), Ignacio Agramonte (Camagüey), Jardines del Rey (Cayo Coco), Frank País (Holguín), Antonio Maceo (Santiago de Cuba) y Sierra Maestra (Manzanillo).
Esta restricción obliga a las aerolíneas -principalmente de Estados Unidos, España, Panamá y México- a adoptar medidas de emergencia para mantener sus operaciones.
Entre las opciones más probables figuran cargar combustible adicional en origen para vuelos de ida y vuelta, o incorporar escalas técnicas en países vecinos como México o República Dominicana, tal como ocurrió en crisis anteriores.
El impacto se extenderá al sector turístico, ya debilitado por la pandemia, las sanciones estadounidenses y la prolongada crisis económica interna, con escasez de bienes básicos, apagones diarios y migración masiva.
Varios gobiernos han emitido alertas de viaje a sus ciudadanos por los riesgos asociados a los cortes eléctricos y la inestabilidad general.
La escasez de Jet A-1 se enmarca en un colapso del suministro petrolero agravado por las recientes medidas de Estados Unidos. El 29 de enero de 2026, el presidente Donald Trump firmó una orden que amenaza con aranceles a naciones que exporten petróleo a Cuba, calificando a la isla como amenaza a la seguridad nacional. Días antes, el 3 de enero, Washington anunció el cese del envío de crudo venezolano tras operaciones que afectaron el régimen de Nicolás Maduro.
Cuba, que solo produce alrededor de un tercio de su energía, dependía en gran medida de Venezuela (cerca del 30 % en 2025), con aportes menores de México y Rusia. Ante esta situación, las autoridades han implementado un plan de emergencia que incluye la suspensión de la venta de diésel, reducción de horarios en hospitales y oficinas públicas, y cierre parcial de hoteles.
Por el momento, ninguna aerolínea ha anunciado públicamente cancelaciones masivas, aunque la situación podría alterar rutas, frecuencias y horarios en el corto plazo, afectando especialmente conexiones con Florida, Madrid, Ciudad de Panamá, Cancún y otras capitales latinoamericanas.