Una de las campañas, denominada "Por la sonrisa de un niño", fue promovida por el grupo de medios católicos Fides, dirigido por el jesuita Eduardo Pérez, y la organización juvenil Carros de Fuego.

Medio millar de voluntarios de entre 12 y 25 años entregaron hoy 50.000 juguetes, entre coches para los niños y muñecas para las niñas, en el estadio Hernando Siles, dos coliseos paceños y en la localidad de Viacha, a 25 kilómetros al oeste de La Paz.

Familias enteras, muchas de ellas llegadas del altiplano, se apostaron desde ayer en las puertas de los tres escenarios para esperar por los juguetes que, en la mayoría de los casos, serán los únicos regalos que recibirán los pequeños en esta Navidad.

Ese fue el caso de la aimara Teodora Sausuri que llegó a La Paz desde una distante provincia paceña con sus cinco hijos en busca de regalos.

Sausuri y su familia durmieron en la calle para estar entre los primeros en recibir regalos en el estadio Siles y tuvieron que aguantar la lluvia y granizo que cayeron desde anoche en La Paz, pero la espera valió la pena.

"Estamos esperando desde ayer, bien mojaditos estamos... Grave, ha granizado, pero todas las guaguas (niños) están ahora con sus muñecos y carros, a mí nomás me hace falta muñeco", bromeó Sausuri en declaraciones a Efe, mientras sus pequeños sonreían cargando sus juguetes.

Los "Carros de Fuego" se movilizan desde noviembre para pedir dinero por las calles de La Paz para comprar los regalos que reparten desde hace 22 años cada Navidad, explicó a Efe uno de los directores de la campaña, Gerardo Miranda.

Además de entregar los regalos, el objetivo de la campaña es "formar jóvenes voluntarios" para que transmitan solidaridad a otros, agregó.

Para Miranda, que lleva diez años como voluntario, "es una felicidad muy grande e indescriptible" ver la sonrisa de los pequeños cuando reciben sus juguetes.

La Fundación Cuerpo de Cristo, del sacerdote católico alemán Sebastián Obermaier, también repartió unos 50.000 juguetes a niños en la ciudad de El Alto, la más pobre de Bolivia, en una campaña similar que se denominó "Por la sonrisa del niño alteño".

Gobiernos municipales y regionales también han organizado campañas para entregar obsequios a los niños.

EFE