Foto Carabineros.cl
 Dos carabineros chilenos que en broma hicieron una bomba falsa, la colocaron en su cuartel y después avisaron por teléfono sobre la presencia del artefacto fueron hoy dados de baja y arriesgan sanciones penales, informó la institución.

Los bromistas fueron identificados como el cabo segundo Roberto Villarroel Morales, con 13 años de servicio, y el carabinero Jorge Lincaqueo Huanchacura, con tres años en la policía militarizada chilena.

Ambos, pertenecientes a la comisaría de "Rinconada de Maipú", en el área suroeste de Santiago, tomaron anoche una caja, le adosaron cables y una pila y la dejaron en el estacionamiento del cuartel, explicó el comandante Marcelo Cáceres, de la Prefectura Occidente de Carabineros.

En seguida comunicaron por teléfono la presencia de la bomba, lo que originó un operativo del Grupo de Operaciones Especiales (Gope), que finalmente estableció que se trataba de un artefacto falso.

Uno de los implicados llamó entonces al capitán de la comisaría y le contó que se trataba de una broma, pero el oficial reaccionó sin ningún sentido del humor.

Se trató de una "gravísima falta" por la que ambos carabineros "fueron dados de baja durante esta madrugada", dijo Cáceres a los periodistas.

"Es una broma que obviamente no puede ser aceptada por ningún motivo por la institución", remarcó.

Agregó que además de ser desvinculados, fueron puestos a disposición de la Fiscalía Militar y que arriesgan sanciones penales que no especificó.

Esta semana se cometieron en Santiago dos atentados con bombas contra sucursales bancarias, uno de los cuales dejó herido de menor consideración a un guardia del local.

Desde el año 2004 hasta ahora en Chile se han cometido 102 atentados explosivos, la mayor parte con bombas artesanales de baja potencia, cuya autoría se han adjudicado a veces grupos anarquistas u organizaciones que dicen apoyar a la causa mapuche.