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El Salvador amaneció conmocionado por dos ataques de delincuentes contra autobuses en el norte de la capital del país que dejaron 17 muertos, 14 de ellos en un vehículo que fue incendiado con los pasajeros en su interior.

Los ataques, cometidos en la noche del domingo, fueron calificados como "salvajes" y "terroristas" por las autoridades de seguridad, mientras los familiares aguardan a que los restos de los muertos sean identificados y la principal asociación de transportistas pidió medidas drásticas contra los culpables.

Una fuente de la Policía Nacional Civil (PNC) detalló a Efe que las autoridades de seguridad están reunidas con carácter de emergencia desde primera hora del día y que prevén en el curso de la jornada presentar públicamente a un número indeterminado de sujetos detenidos por su supuesta participación en los ataques.

A su vez, un portavoz de la Fiscalía General confirmó a Efe que fueron 14 los cuerpos calcinados que recuperaron esta madrugada del autobús al que desconocidos prendieron fuego en el municipio de Mejicanos, en el norte de la capital salvadoreña, un sitio asediado por las pandillas.

El hecho ocurrió, minutos después de que en una calle cercana sujetos armados atacaran otro vehículo del transporte colectivo en el que murieron dos niños y un hombre por disparos.

El presidente de la Federación de Cooperativas de Empresarios Transportistas Salvadoreños (Fecoatrans), Catalino Miranda, condenó los ataques a los autobuses y dijo que "es un hecho condenable", "un acto terrorista" e, incluso, "un peldaño más, es un genocidio".

Miranda adelantó a Efe que la asociación, la principal del sector en El Salvador, tiene previsto solicitar a las autoridades el "estado de excepción" para que "se suspendan las garantías y se persiga verdaderamente el delito".

El ministro salvadoreño de Seguridad, Manuel Melgar, detalló anoche a periodistas que el incendio del vehículo se produjo en momentos en que policías perseguían a los presuntos implicados en el ataque con armas de fuego al otro autobús.

"Es un hecho planificado, ya no se trata de delincuencia común, sino de hechos verdaderamente de terrorismo", consideró Melgar.

EFE