Florida (EE.UU.) se prepara para el previsible arribo el próximo lunes de Erika, la quinta tormenta tropical de la actual temporada de huracanes en el Atlántico y cuya trayectoria con dirección a la península ha motivado que el gobernador decrete el estado de emergencia.

"La tormenta tropical Erika supone una severa amenaza a todo el estado de Florida y requiere que se tomen precauciones anticipadas para proteger a las comunidades, infraestructuras críticas y, en general, el bienestar del estado", manifestó Scott en su orden ejecutiva.

En su más reciente boletín, el Centro Nacional de Huracanes (NHC, en inglés) indicó que Erika se hallaba sobre República Dominicana, donde se están produciendo intensas lluvias y fuertes vientos, y se desplaza con una trayectoria que de mantenerse en los próximos días tocaría tierra por la costa oeste de Florida la mañana del lunes.

El centro meteorológico pronostica que Erika no se convertirá finalmente en huracán al adentrarse en Florida, como estaba previsto inicialmente, cuando los vaticinios daban a entender que entraría por la costa este del estado.

El gobernador ha expresado especial preocupación con las posibles inundaciones que Erika pueda generar en la Bahía de Tampa, en el oeste, donde a comienzos de mes se registraron importantes inundaciones que obligaron a desalojar a medio centenar de personas y ocasionó estragos en viviendas y mobiliario urbano.

"Las tormentas tropicales y los huracanes producen mucha agua en nuestro estado y causan bastantes inundaciones. Esa es mi mayor preocupación ahora mismo, las inundaciones", declaró Scott en una entrevista que sostuvo hoy con la cadena de noticias CNN, en la que insistió a la población a informarse sobre el desarrollo del ciclón.

Ante la llegada de Erika, el Gobierno de Florida mantiene a 8.000 oficiales de la Guardia Nacional listos para ser movilizados en caso de que sea necesario, y se mantiene contacto permanente con la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), según Scott.

El gobernador ha seguido de cerca los preparativos ante la llegada de Erika a la península, y ha mantenido reuniones con el Centro de Operaciones de Emergencia del condado de Miami-Dade, para luego trasladarse a la ciudad de Tampa con el fin de estudiar las medidas de prevención en esta vulnerable zona, caracterizada por sus tierras húmedas.

"Necesitan tres días agua, tres días de comida", recordó Scott a los residentes y visitantes de la península, y expresó su deseo de que "pase lo mejor", pero la población debe estar "preparada para lo peor" ante el posible paso de Erika.

La Guardia Costera emitió una alerta a navegantes y puertos por los fuertes vientos que se espera que lleguen a la costa de Florida en las próximas 72 horas, y pidió a la población que se mantenga fuera del agua y de las playas.

EFE