Con un refuerzo policial insólito en las calles y bloqueos en diferentes puntos de la ciudad, Brasilia amaneció este lunes blindada para la toma de posesión del futuro presidente, Jair Bolsonaro, cuya investidura, este martes, abre la puerta de la extrema derecha en Brasil.

El temor de un nuevo atentado contra Bolsonaro, quien fue apuñalado el pasado septiembre en plena campaña electoral, ha elevado la alerta de las autoridades y obligado a desplegar un operativo de seguridad sin precedentes en la capital brasileña para hacer frente a cualquier "amenaza".

"Es un presidente que sufrió un atentado, una agresión a su propia vida, por eso, tenemos que aumentar los niveles de seguridad, los controles de acceso y precaución", anticipó este domingo el general Sérgio Etchegoyen, ministro del Gabinete de Seguridad Institucional, responsable por todo el procedimiento.

Despliegue militar

Por ello, un decreto presidencial permitirá a partir de la media noche que misiles antiáreos con hasta 7 kilómetros de alcance y dirigidos por láser puedan derribar aviones "hostiles" que violen el espacio delimitado como área de seguridad durante la toma de mando del nuevo presidente.

La medida también alcanza a los drones, que podrán ser "abatidos" por los francotiradores distribuidos a lo largo de la Explanada de los Ministerios, una amplia avenida que reúne todos los poderes públicos de Brasil, incluido el Congreso, donde Bolsonaro jurará la Constitución antes de asumir el poder.

La Explanada, que al igual que el resto de la ciudad fue proyectada por el célebre arquitecto Oscar Niemeyer, estará cercada por alambres de púas y concertina para impedir la libre circulación del público en la ceremonia, que reunirá entre 250,000 y 500,000 personas.

Aseguran recorrido de Bolsonaro

Policía y miembros del Ejército revisaron este lunes el área por donde mañana circulará Bolsonaro e instalaron barreras de concreto en las puertas de entrada de la vía para evitar el paso de vehículos no autorizados.

Todavía no se sabe si el ultraderechista recorrerá la Explanada en un Rolls Royce "Silver Wraith" descapotable, como marca la tradición, o lo hará en un vehículo blindado, después de que la Policía Federal reveló que investiga una amenaza terrorista prevista durante la investidura.

Tras dejar el Congreso, Bolsonaro recibirá la banda presidencial en el palacio de Planalto, en el marco de una ceremonia en la que está prevista la presencia de once jefes de Estado o de Gobierno, entre ellos el de Israel, Benjamín Netanyahu, con quien el futuro presidente ha estrechado los lazos.

(Con información de EFE)


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