Foto: EFE

El presidente hondureño, Porfirio Lobo, instaló la Comisión de la Verdad que investigará lo ocurrido antes, durante y después del golpe de Estado del 28 de junio del 2009, y con la cual busca granjearse el reconocimiento internacional de su gobierno.

La Comisión -de seis miembros y nombrada por el ejecutivo- investigará los hechos relacionados con el golpe que depuso al presidente Manuel Zelaya cuando pretendía convocar una consulta popular para cambiar la Constitución.

En el acto en la Casa Presidencial, los miembros juraron determinar los "hechos ciertos antes y después del 28 de junio del 2009, a fin de asegurar el camino de la reconciliación de todos los hondureños y el fortalecimiento de la democracia".

"No es función de la comisión establecer consecuencias de tipo judicial (...), nuestro trabajo es esclarecer los hechos en torno a la conflictividad y por supuesto entregar al pueblo hondureño elementos para que esto no se repita", afirmó el ex vicepresidente guatemalteco Eduardo Stein, coordinador del grupo.

Por su parte Lobo dijo que con la comisión- que entregará su informe en un plazo de seis a ocho meses- "se pretende arrojar luz sobre el pasado para poder construir el futuro" de Honduras.

Esta Comisión fue una exigencia del Acuerdo Tegucigalpa/San José, firmado el 30 de octubre por delegados de Zelaya y el entonces presidente de facto Roberto Micheletti, que buscaba poner fin a la crisis política.

El grupo está coordinada por Stein e integrada por el diplomático canadiense Michael Kergin- quien no asistió al acto-, y la ex magistrada peruana María Amadilia Zavala Valladares.

También la conforman la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Julieta Castellanos, y el ex rector Jorge Omar Casco.

Su secretario técnico será el intelectual Sergio Membreño.

Al acto también asistieron el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el secretario general José Miguel Insulza, y el asistente de Asuntos Políticos Víctor Rico; y por Estados Unidos el asistente del subsecretario de Estado, Craig Kelly, y la subsecretaria para Asuntos de América Latina y el Caribe, Julissa Reynoso.

AFP