El fabricante Jaguar Land Rover (JLR) ha suspendido durante el mes de abril los envíos de sus vehículos producidos en el Reino Unido a Estados Unidos tras los aranceles del 25 % impuestos por Trump a las importaciones de automóviles.
Jaguar Land Rover (JLR), el reconocido fabricante británico de vehículos de alta gama, ha decidido suspender durante el mes de abril las exportaciones de sus automóviles desde el Reino Unido hacia Estados Unidos.
Esta determinación se produce como respuesta directa a los aranceles del 25% impuestos por el gobierno estadounidense a las importaciones de automóviles, una medida impulsada por el presidente Donald Trump en el marco de su política comercial.
Un portavoz de JLR confirmó la información a la agencia de noticias EFE y explicó las razones detrás de esta suspensión temporal.
"Mientras trabajamos para abordar las nuevas condiciones comerciales con nuestros socios empresariales, pondremos en marcha acciones a corto plazo, incluida una parada de los envíos en abril, al tiempo que desarrollamos nuestros planes de medio a largo plazo", señaló.
La compañía busca así adaptarse a un escenario económico cambiante, mientras evalúa estrategias para mitigar el impacto de los aranceles.
La decisión, que según el diario británico The Times entrará en vigor el lunes 7 de abril, afecta a un mercado considerado "importante" por la empresa. Estados Unidos representa aproximadamente el 25 % de las ventas anuales de JLR, que alcanzan los 400 000 vehículos de lujo a nivel global.
Modelos como el Rover Defender y el Range Rover Sport lideran la preferencia en este país, especialmente entre celebridades.
Reservas y tiempos de traslado de los Jaguar Land Rover
De acuerdo con The Times, Jaguar Land Rover cuenta con reservas de automóviles en Estados Unidos suficientes para cubrir dos meses de demanda, las cuales no estarían sujetas a los nuevos aranceles.
Además, el traslado de los vehículos desde el Reino Unido hasta territorio estadounidense toma alrededor de tres semanas, lo que brinda a la compañía un margen para ajustar su logística mientras define sus próximos pasos.
Propiedad del grupo indio Tata Motors, JLR emplea a 38 000 personas en el Reino Unido, y esta suspensión podría tener implicaciones en su cadena de producción si las tensiones comerciales persisten.
Ante los aranceles estadounidenses, el gobierno británico ha optado por acelerar las negociaciones para un acuerdo económico bilateral con EE.UU., descartando por ahora medidas recíprocas.
Sin embargo, ha advertido que "todas las opciones están sobre la mesa" y ha iniciado un periodo de consultas de cuatro semanas con empresas locales para determinar qué productos estadounidenses podrían ser gravados en represalia, en caso de que las tensiones escalen.
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