Miles de personas despidieron hoy en Bangkok al general renegado Khatiyya Sawasdipol, destacado miembro de los opositores llamados "camisas rojas" y asesinado durante las manifestaciones antigubernamentales que tomaron Bangkok durante más de dos meses.

Unos 800 agentes del orden fueron desplegados por las autoridades para garantizar que la cremación de Seh Daeng, el apodo popular del militar asesinado, no se transformaba en un acto de incitación a la violencia.

La hija Khattiyaa Sawasdipol se encargó de agradecer a los asistentes su presencia a los tradicionales ritos budistas de la incineración en el templo de Somanas Ratchaworawiharn.

Muchos de los participantes, con expresión compungida, vestían camisas negras en las que destacaba una imagen del general muerto pintada con spray.

Seh Daeng visitaba el 13 de mayo pasado el campamento de los "camisas rojas" en el corazón comercial de Bangkok cuando recibió un tiró en la frente que salió por la nuca.

El general murió el 17 de ese mes, a los 58 años, en una unidad de cuidados intensivos del hospital Vajira de Bangkok, y todavía no se ha culpado o detenido a nadie por el tiro que se sabe disparó un francotirador.

Las Fuerzas Armadas tailandeses han asegurado repetidas veces que no tienen nada que ver con su muerte, que supuso el comienzo del final de las manifestaciones antigubernamentales.

Seh Daeng había sido suspendido temporalmente en sus funciones en el Ejército en enero después de que una comisión le hallara culpable de delitos militares.

Las protestas concluyeron cuando el Ejército dispersó a los "camisas rojas" del centro de Bangkok, el 19 de mayo.

Tailandia atraviesa una profunda crisis política desde el golpe de Estado militar de 2006 que depuso al entonces jefe del Ejecutivo, Thaksin Shinawatra.

El actual primer ministro de Tailandia, Abhisit Vejjajiva, ha propuesto un plan de reconciliación nacional, que pasa por enmendar la Constitución, reformar el sistema político y celebrar elecciones.

La oposición parlamentaria y los "camisas rojas", que apoyan a Shinawatra, han rechazado la propuesta gubernamental. EFE