El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha endurecido el tono en los últimos días sobre Irán y ha llegado a marcar un plazo de diez días para alcanzar un acuerdo o iniciar un posible ataque.
La decisión del Gobierno de Estados Unidos de prolongar el despliegue del portaaviones USS Gerald R. Ford y llevarlo desde Venezuela hasta Oriente Medio como parte del despliegue para un posible ataque contra Irán está generando una situación complicada para los militares de la misión por el tiempo que llevan embarcados y problemas en las instalaciones con las aguas residuales.
Algunos miembros de la tripulación estarían planteándose incluso abandonar el Ejército cuando regresen a Estados Unidos, según informa The Wall Street Journal (WSJ) en un amplio reportaje en el que detalla la situación personal de muchos de los militares en el portaaviones más moderno de la Armada estadounidense.
El Ford, el buque de guerra más grande de la flota estadounidense, zarpó de Norfolk (Virginia) el 24 de junio de 2025 y podría batir el récord de despliegue continuo de la Armada, ya que lleva ocho meses y lo habitual suelen ser seis.
Su misión empezó como despliegue a Europa y luego fue redirigida al Caribe para apoyar las incautaciones de petroleros y la operación para capturar al que era presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
A principios de este año, el despliegue se extendió de nuevo, llevándolos de regreso a través del Océano Atlántico hasta Oriente Medio para apoyar un posible ataque contra Irán.
El Ford cruzó el Estrecho de Gibraltar el pasado 20 de febrero, rumbo al este, según una imagen de satélite obtenida por WSJ.
Malestar entre la tripulación estadounidense
Varios miembros de la tripulación, un total de 5000 personas, han declarado al diario estadounidense su malestar por el excesivo tiempo de la misión en la que están embarcados.
En concreto, el capitán David Skarosi, comandante del Ford, escribió en una carta replicada por el diario estadounidense el "daño" de la prórroga adicional, añadiendo que incluso a él lo cogió por sorpresa.
"He hablado con muchos de sus navegantes que están asumiendo la pérdida de sus planes en Disney World, las bodas a las que ya habían confirmado su asistencia y los viajes de vacaciones de primavera a Busch Gardens", reconoció.
Aunque muchos de los soldados son hombres y mujeres jóvenes que echan de menos a sus familias y están empezando a acusar el largo periodo en alta mar, otros consideran que es parte de su trabajo y que saben a lo que se comprometen cuando entran en el Ejército.
Además de la carga psicológica por lo prolongado de la misión, fuentes militares alertan también del deterioro de las instalaciones en estos despliegues largos y apuntan a averías o problemas en el mantenimiento.
En este sentido, fuentes citadas por WSJ del portaaviones Ford apuntan a que estarían teniendo problemas con las aguas residuales y señalan problemas con los baños del barco al menos desde el mes de enero.
Sin embargo, y aunque se ha confirmado al menos una queja al día por este motivo, la situación estaría controlada y no afecta al operativo de la misión.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha endurecido el tono en los últimos días sobre Irán y ha llegado a marcar un plazo de diez días para alcanzar un acuerdo o iniciar un posible ataque.