La tripulación del avión que se estrelló cerca de Búfalo (EE.UU.) hizo alusión antes del accidente a la "significativa acumulación de hielo" que había en las alas y parabrisas del aparato.

"En los últimos treinta minutos de grabaciones la tripulación comentó la significativa acumulación de hielo, (...) pese a que el sistema para eliminarlo estaba puesto antes de esa conversación", afirmó hoy el portavoz del Consejo Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, por su sigla en inglés), Steve Chealander.

Dicha información se obtuvo de las dos cajas negras recuperadas del avión, las cuáles se encuentran en buen estado y han sido analizadas.
El vuelo de Continental, se precipitó sobre una vivienda del barrio de Clarence, a pocos minutos de llegar al aeropuerto de destino, Buffalo-Niagara Internacional, para posteriormente arder a causa de una fuga de gas.

De las grabaciones se sabe además que momentos antes del siniestro en "la cabina también se comentó que había nieve y niebla" y que, según relató el portavoz, "a una altura de 16.000 pies notaron que aumentaba la neblina, por lo que pidieron permiso para descender a 12.000 pies".

Segundos antes de estrellarse, el avión dio varias "cabezadas y balanceos bruscos", por lo que la tripulación trató de levantar el tren de aterrizaje y recolocar los "flaps" (los alerones situados en la parte posterior de las alas y que son desplegadas para el despegue y aterrizaje de los aviones), según Chealander.

El portavoz añadió que las cajas negras serán enviadas a Washington para que se realice una investigación a profanidad para tratar de determinar las causas del accidente.

El portavoz del NTSB confirmó que el número de fallecidos en el accidente asciende a 50, ya que en las cuentas iniciales no se incluía a un piloto que también se encontraba en el avión pero que se encontraba fuera de servicio.

Por el momento los equipos de emergencia continúan buscando restos de las víctimas en el lugar de la colisión.

Texto y Foto: EFE