Estados Unidos
Jonelle Matthews | Fuente: Captura de CBW News | Fotógrafo: MONIRUL ALAM

Fueron 34 años sin respuestas, sin sospechosos y sin arrestos. Un eterno tormento para la familia Matthews que llegó a su fin esta semana cuando unos obreros que cavaban en un campo petrolífero en el estado de Colorado encontraron los restos de su hija Jonelle.

Jonelle era una estudiante de séptimo grado, de pelo corto y grueso, sonrisa tímida y afectuosa, según describe su familia al The Washington Post. Participaba activamente como corista en la Iglesia del Nazareno Sunna View.

Una noche de diciembre de 1984, cuatro días antes de Navidad, la pequeña Jonelle retornó a su casa ubicada al norte de Colorado, después de cantar villancicos en un concierto de la escuela Greeley. La encontró deshabitada, dejó sus zapatos y un chal al lado de la estufa.

Aquel día su padre Jim estaba en un partido de baloncesto viendo cómo jugaba su hija mayor, Jennifer, mientras que Gloria, la madre estaba camino al aeropuerto para dirigirse a California donde debía atender a un familiar enfermo.

Cuando Jim llegó a su casa encontró el televisor encendido y los zapatos de su hija. La buscó por todos lados y no la halló. Llamó inmediatamente a la Policía para reportar la desaparición ya que en esa época había preocupación nacional por constantes secuestros.

Desde entonces aparecieron pistas que luego se evaporaban, recortes en periódicos, fotografías en los postes que prometían recompensas, noches de quebranto, y oraciones en las iglesias de la ciudad de Greeley.

Ronald Reagan

El caso cobró notoriedad nacional cuando el entonces presidente de los Estados Unidos Ronald Reagan mencionó el nombre de la niña en uno de sus discursos, en el marco de una campaña para abrir lo que luego sería el Centro Nacional de Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC, por sus siglas en inglés).

Los restos fueron detectados por trabajadores que construyen un oleoducto al suroeste de Greeley. La Oficina del Alguacil del Condado Boulder está a cargo de las pericias en ese sitio, ahora preservado como escena de un crimen. De acuerdo con el NCMEC, en 2018 el FBI investigó unos 424.000 casos de niños desaparecidos. En 1984, según dijo el presidente Reagan, esa cifra llegaba a un millón.