El caso de Taylor fue especialmente recordado durante la ola de protestas contra la violencia policial y el racismo que ha sacudido Estados Unidos.
El caso de Taylor fue especialmente recordado durante la ola de protestas contra la violencia policial y el racismo que ha sacudido Estados Unidos. | Fuente: AFP

La familia de Breonna Taylor, una mujer afroestadounidense que murió en su domicilio durante un tiroteo con la policía, renunció a una demanda civil tras alcanzar un acuerdo este martes con la ciudad de Louisville, en Kentucky, por el que recibirá 12 millones de dólares.

Ben Crump, abogado de la familia, calificó de "histórico" ese acuerdo, que también incluye promesas de reformas en las fuerzas de seguridad locales. 

El caso de Taylor fue especialmente recordado durante la ola de protestas contra la violencia policial y el racismo que ha sacudido Estados Unidos en los últimos meses. 

El acuerdo pone fin a las acciones civiles, pero no a la investigación criminal, que aún no ha dado lugar a ninguna inculpación, seis meses después de la muerte de Taylor. 

"Por muy significativo que sea este día, sólo es el principio del camino hacia una justicia plena para Breonna", declaró su madre, Tamika Palmer. "Es hora de seguir adelante con los cargos criminales". 

La noche del 13 de marzo, tres policías vestidos de civil entraron al domicilio de la joven de 26 años con una orden de allanamiento en busca de dos presuntos narcotraficantes.

El novio de Taylor, que estaba en la cama con ella, agarró una pistola y disparó a los agentes. Según dijo más tarde, pensaba que eran delincuentes.

Los policías, que no habían activado las cámaras que llevan encima, mataron a Taylor de ocho disparos. Uno de los agentes resultó herido en el tiroteo. 

Los tres policías rellenaron un informe sobre lo ocurrido plagado de errores. Uno fue despedido y los otros dos suspendidos. Las autoridades de Louisville han prometido implementar medidas para evitar asaltos como el que provocó la muerte de Taylor

Esas disposiciones incluyen una mayor supervisión de las órdenes de registro por parte de los oficiales al mando, la contratación de un equipo de trabajadores sociales y el hecho de animar a los agentes a realizar trabajos comunitarios. 

El alcalde de Louisville dijo que la ciudad "no está esperando para llevar adelante las reformas necesarias para evitar que tragedias como esta ocurran otra vez". 

(Con información de AFP)