Oficiales de la Policía al lado de un monumento de flores en la escena de un tiroteo masivo en la Escuela Primaria Robb en Uvalde, Texas, EE. UU.
Oficiales de la Policía al lado de un monumento de flores en la escena de un tiroteo masivo en la Escuela Primaria Robb en Uvalde, Texas, EE. UU. | Fuente: EFE | Fotógrafo: TANNEN MAURY

Joe García, el marido de Irma García, una de las profesoras asesinadas en el tiroteo en una escuela en Texas, falleció este jueves tras sufrir un infarto, informaron sus familiares y medios de comunicación locales

Uno de los sobrinos de la maestra, John Martínez, anunció en Twitter que Joe García ha muerto "de pena".

Recordó que sus tíos se enamoraron cuando estaban en el instituto de secundaria y que dejan cuatro hijos -de 23, 19, 15 y 13 años- huérfanos.

El canal de televisión Fox26 de Houston, que citó a parientes, precisó que Joe García murió de un infarto.

 

Irma García junto a su esposo Joe García, en una foto compartida por uno de sus familiares en redes sociales.
Irma García junto a su esposo Joe García, en una foto compartida por uno de sus familiares en redes sociales. | Fuente: @fuhknjo

Irma García es una de las dos maestras fallecidas en el tiroteo del martes en una escuela de la localidad texana de Uvalde, donde también perdieron la vida 19 niños.

La profesora llevaba 23 años ejerciendo de docente en el colegio Robb Elementary, donde se produjo la masacre y, según su hijo Christian García, que habló el miércoles con la cadena NBC, se erigió en escudo humano para proteger a sus estudiantes durante el tiroteo.

Hace dos días, un joven de 18 años, Salvador Ramos, entró en el colegio Robb Elementary con un fusil y abrió fuego en su interior, antes de ser abatido por las fuerzas de seguridad. 

Críticas a la respuesta policial en masacre en Texas

Los testigos del tiroteo en una escuela de Texas cuestionaron el jueves la respuesta de la policía. Padres de las víctimas aseguraron que suplicaron, sin éxito, a los agentes que entraran en el edificio y detuvieran la masacre.

Mientras la ciudad de Uvalde lloraba la muerte de 19 niños y dos profesores en el último tiroteo masivo de Estados Unidos, Jacinto Cazares, cuya hija Jacklyn falleció en el ataque del martes, dijo que corrió hasta la escuela de primaria Robb cuando se enteró del tiroteo.

"Había al menos 40 agentes de la ley armados hasta los dientes, pero no hicieron nada hasta que fue demasiado tarde", dijo Cazares a ABC News el miércoles por la noche, uniéndose a otros padres que dijeron que instaron a la policía a actuar con más diligencia ante el peor tiroteo en una escuela de Estados Unidos en una década.

"La situación podría haber terminado rápidamente si hubieran tenido un mejor entrenamiento táctico, y nosotros como comunidad fuimos testigos de primera mano", dijo Cazares. (Con información de EFE y AFP)