Sebastián Piñera
El presidente de Chile, Sebastián Piñera, durante un foro. | Fuente: Foto: AFP

La expulsión de 69 bolivianos y 8 peruanos que cumplían condenas en prisiones chilenas elevó a 1,187 la cifra de extranjeros echados del país en lo que va de año al estar de manera irregular o haber cometido algún delito, una cifra que casi dobla la registrada en 2017 en el mismo periodo.

La semana pasada, los datos del Ministerio del Interior del país sudamericano arrojaron un incremento del 43 % en relación al número de expulsiones en los primeros 8 meses de 2017, porcentaje al que ahora hay que añadir las nuevas expulsiones realizadas este jueves.

Desde que el presidente Sebastián Piñera asumió su segundo mandato al frente del Ejecutivo chileno el pasado mes de marzo, la cuestión migratoria se ha convertido en prioridad. Al mismo tiempo, el Gobierno ha hecho de esta política una de sus banderas para "poner orden en la casa", como se ha referido el presidente en varias ocasiones.

Política migratoria

La última actuación tuvo lugar este jueves, con un operativo de la Policía de Investigaciones (PDI), coordinado a nivel nacional, en el que 69 ciudadanos bolivianos y 8 peruanos que cumplían condenas en cárceles chilenas fueron montados en autobuses y deportados. La mayoría de ellos sentenciados por narcotráfico, según explicaron las autoridades del país suramericano. 

En una conferencia de prensa, el mandatario Piñera remarcó que "a los que entran en forma ilegal y que tienen antecedentes criminales en sus países, o cometen delitos en Chile, los vamos a expulsar: los estamos expulsando y vamos a seguir expulsando".

A través de su cuenta de Twitter, el jefe del Estado chileno dijo que "en materia de migración nuestra política es clara: recibir aquellos que respetan nuestras leyes y vienen a iniciar una mejor vida aportando honestamente. Y no dejar entrar o expulsar a aquellos que entran ilegalmente y tienen antecedentes criminales o cometen delito en nuestro país".

EFE/RPP