Las protestas y bloqueos en Bolivia se originaron por la promulgación de un decreto del Gobierno de Rodrigo Paz que eliminó el subsidio a los combustibles, una medida que forma parte de un paquete de reformas económicas y que ha generado el rechazo de la central sindical más grande del país sudamericano.
La Central Obrera Boliviana (COB) rompió este viernes el diálogo con el Gobierno boliviano y sus afiliados advirtieron que las protestas contra la eliminación del subsidio a los combustibles se convertirán en una “revolución nacional”, en una jornada en donde los sindicalistas bloquearon más de 50 puntos en las carreteras en el país.
El secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, cuestionó la postura de las autoridades de mantener vigente el Decreto Supremo 5503, que el sector sindical considera inconstitucional y “entreguista”. Tras abandonar la Casa Grande del Pueblo, Argollo aseguró que el Ejecutivo rechazó la propuesta sindical de rescatar los aspectos considerados positivos de la norma y elaborar un decreto paralelo.
Dicho decreto estableció precios de 6,96 bolivianos (un dólar) por litro de gasolina especial, 11 bolivianos (1,58 dólares) para la gasolina premium y 9,80 bolivianos (1,40 dólares) para el diésel, entre otros, lo que supone aumentos de 86 % y del 162 % respecto a los costes subvencionados que estuvieron vigentes por más de 20 años.
“Tenemos que hacerle frente al Gobierno porque lastimosamente se niega de manera rotunda a abrogar este maldito decreto (…) aclararles a todos que esto ya se ha vuelto una revolución nacional”, afirmó el dirigente, al sostener que ya no se trata solo de bloqueos o marchas, sino de una movilización de alcance nacional.
"Nos sentimos decepcionados de nuestros gobernantes"
Argollo también criticó la falta de empatía de las autoridades con el “pueblo movilizado” y aseguró que la actual administración del presidente Rodrigo Paz traicionó el respaldo electoral que la llevó al poder.
“Nos sentimos decepcionados de nuestros gobernantes, que fueron a pedir el voto popular a las comunidades y sectores alejados. Hoy ese voto se ha traicionado”, dijo el líder sindical, al afirmar que el Gobierno “hace oídos sordos” a las demandas de quienes se manifiestan en carreteras y calles del país.
En paralelo, sindicalistas afiliados a la COB, la central sindical más grande de Bolivia, cerraron este viernes el acceso a La Paz desde la vecina ciudad de El Alto, con la participación de maestros, comerciantes y juntas vecinales que bloquearon la principal autopista entre ambas urbes. Los manifestantes rechazaron el decreto que retiró la subvención a los combustibles y corearon consignas contra la norma.
La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) reportó 52 puntos de bloqueo en seis regiones del país, con mayor concentración en el departamento de La Paz, además de cortes en las regiones de Santa Cruz, Cochabamba, Potosí y Beni.
Aunque el Ejecutivo aceptó modificar algunos artículos del decreto tras mesas de trabajo con otros sectores, los dirigentes de la COB no participaron y mantienen su exigencia de abrogación total.