Los nuevos descubrimientos narran episodios de escasez y esperanza frente a crisis ambientales provocadas por el cambio climático que enfrentó la civilización Caral.
La Zona Arqueológica Caral (ZAC) presentó los resultados de 18 años de investigación en la ciudad agropesquera de Vichama, distrito de Végueta, provincia de Huaura (región de Lima Provincias), vinculado a la civilización Caral.
Ruth Shady Solís, directora de la ZAC, y un equipo de arqueólogos e investigadores dieron a conocer los últimos hallazgos que amplían y refuerzan la comprensión del mensaje ideológico transmitido por los antiguos pobladores hace más de 3 800 años, en un contexto marcado por los efectos del cambio climático.
Entre los descubrimientos más relevantes, explicó el Ministerio de Cultura en un comunicado, está la recuperación de una representación dual de sapos modelados en arcilla no cocida, símbolo andino asociado a la llegada de las lluvias, la disponibilidad de agua y la regeneración de la vida.
“Esta imagen refuerza el mensaje plasmado en los relieves murales de Vichama, que narran episodios de escasez y esperanza frente a crisis ambientales provocadas por el cambio climático que enfrentó la civilización Caral”, señaló.
Asimismo, destacan dos maquetas de arcilla no cocida, que representan edificaciones y evidencian conocimientos técnicos de planificación urbana, así como el valor simbólico con el que se transmitían principios de organización social y territorial.
También se hallaron fragmentos de frisos que formaron parte de composiciones murales mayores, lo que enriquece la comprensión de las expresiones artísticas y simbólicas desarrolladas por esta sociedad.
De acuerdo con el Ministerio de Cultura, estos mensajes ideológicos, plasmados en la arquitectura pública, funcionaron como advertencia a las generaciones futuras sobre la necesidad de preservar los recursos y mantener la cohesión social frente a los retos climáticos.
“La danza de la muerte y de la vida”
Ruth Shady recordó que, en años anteriores, en el edificio principal (sector A) se halló la monumental composición denominada “La danza de la muerte y de la vida”, con 34 relieves murales que representan cuerpos adultos fallecidos, con costillas marcadas y ojos cerrados, acompañados de figuras jóvenes en una danza ritual y asociados a dos grandes peces.
En una etapa posterior, en este mismo edificio, se modeló sobre un muro el rostro de un sapo emergiendo con manos humanas y una figura geométrica en forma de rayo, denominado “Sapo humanizado”.
“Los hallazgos consolidan a Vichama como un sitio significativo para comprender no solo las estrategias de subsistencia y planificación constructiva de sus habitantes, sino también su extraordinaria capacidad para transformar la experiencia social y las adversidades en un mensaje colectivo de resiliencia, hoy más vigente que nunca frente a la crisis climática global”, agregó el Ministerio de Cultura.