El especialista en marketing electoral Luis Costa Bonino, ex asesor de las campañas presidenciales de Luiz Inácio Lula Da Silva y de Francois Mitterrand, consideró que ninguno de los candidatos que pasaron a la segunda vuelta electoral, Ollanta Humala y Keiko Fujimori, representa una amenaza a la democracia.

En una entrevista a un diario local, el experto opinó que las amenazas a la democracia en el Perú no están en los candidatos “antidemocráticos” que pasaron a la segunda vuelta sino en los candidatos “democráticos” que se quedaron.

“Esos tres liderazgos “democráticos” (Toledo, Kuczynski y Castañeda) tendrían que saber que los componentes esenciales de la democracia son la negociación y el compromiso, y ellos no han negociado ni han tratado de hacer ningún tipo de compromiso político, en una actitud muy omisa hacia la vida política peruana”, dijo.

“Ellos tendrían que haber optado por alguno de los dos candidatos, haber hecho un acuerdo democrático con uno los dos y haber hecho campaña por uno de ellos. Ellos no han hecho nada de eso, incluso se han autoflagelado porque han dicho que son incapaces de endosar votos, cosa que es una especie de autodevaluación política”, agregó.

En otro momento, Costa Bonino opinó que ni Humala ni Fujimori “tiene la menor idea de cómo hacer una campaña de segunda vuelta”. “La convocatoria a los técnicos (de Humala) tiene fundamento en la primera vuelta, cuando se trata de impresionar a los líderes de opinión; en la segunda vuelta es otra la dinámica”, estimó.

“La convocatoria que hizo Humala sirve menos que cero; y lo que hizo Fujimori, de jurar por Dios que respetaría la democracia, es otra cosa que sirve menos que cero. Lo que tendrían que haber hecho es gestionar acuerdos con los demás candidatos. Hoy, la única posibilidad que Keiko tiene para ganar es que convoque a los líderes y haga un acuerdo de gobernabilidad”, agregó.

Finalmente, vaticinó que Ollanta Humala será el próximo presidente del Perú. “No es tanto por una cuestión de méritos propios (de Ollanta Humala) sino porque, normalmente, en todos lados ocurre que el ganador de la primera vuelta siempre tiene un efecto de arrastre en la intención de voto, pero por otro lado ocurre que, insospechadamente, los líderes políticos que quedaron fuera de la segunda vuelta le hicieron un increíble regalo a Humala tomándose fotos con él”, apuntó.