El extitular del Ministerio Público sostuvo que la evaluación en su contra no fue objetiva y que se basó en hechos ya archivados y prescritos.
El extitular del Ministerio Público, Pablo Sánchez, se pronunció luego de que la Junta Nacional de Justicia (JNJ) decidiera no ratificarlo en el cargo de fiscal supremo.
A través de un comunicado, explicó que se presentó al proceso de ratificación porque así lo establece la ley y porque confiaba en que el colegiado “sería objetivo y justo conmigo”. Sin embargo, señaló que la entrevista que se le realizó “se convirtió en un interrogatorio”.
El exfiscal indicó que no fue ratificado por la JNJ bajo el argumento de la “evaluación integral” y que se consideraron hechos que ya habían sido archivados en dos oportunidades por el Ministerio Público e incluso declarados prescritos por la propia JNJ.
Entre ellos, mencionó una supuesta llamada telefónica vinculada a un fiscal adjunto y una presunta relación con el periodista Gustavo Gorriti, así como un segundo hecho relacionado con el supuesto cobro de una dieta durante su participación en la Academia de la Magistratura.
Respecto a este último punto, Sánchez aclaró que la dieta no constituye una remuneración adicional y recordó que por dicho caso ya cumplió una suspensión de 120 días, sanción que consideró injusta y que “el juzgado constitucional hasta ahora no resuelve”.
“Es decir, no me ratifican por dos hechos ya archivados y no solo archivados en el Ministerio Público, sino que fueron declarados prescritos por la propia JNJ”, sostuvo.
Finalmente, el magistrado resaltó su trayectoria de 45 años de labor fiscal y académica, defendiendo su desempeño y su compromiso con el Ministerio Público.
“Sobre todos los casos presenté la documentación pertinente que demuestra la claridad de los hechos, pero entiendo que los motivos no son jurídicos”, concluyó.