El 5% de los niños lactantes padece de dermatitis alérgica o atópica, siendo la principal causa de visitas de las consultas pediátricas, reveló la dermatóloga Julia Pancorbo.

Explicó que este tipo de dermatitis se manifiesta como una inflamación en la piel y prurito excesivo, lo que ocasiona que el menor se rasque y provoque excoriaciones que pueden llegar a producir heridas que, en casos extremos, lugar a una celulitis”, manifestó.

Según la especialista, la dermatitis es un proceso inflamatorio que el organismo  desencadena en caso de alergias, pero no es contagioso.

“Los niños lactantes son más afectados porque no tienen un sistema inmunológico desarrollado, siendo más susceptibles para presentar cuadros alérgicos. Algunas madres que llevan a sus pequeños al médico piensan que es un tipo de infección por hongos o bacterias, pero no es así”, dijo.

Pancorbo refirió que los síntomas más comunes de este problema de salud infantil son la  presencia de una piel seca, eritemas (piel rojiza) y descamaciones.

“Lo que cambia en este tipo de inflamación de la piel conforme el niño va a creciendo es la localización de las lesiones. Por ello es importante  tener un cuidado especial ante  la presencia de animales con abundante pelaje, consumo de comidas en base a colorantes, y en los baños deben utilizar jabones apropiados, para que este cuadro no  empeore”, manifestó.

Tratamiento

La dermatóloga sostuvo que para determinar en qué grado de severidad está la piel del menor es necesaria una evaluación médica precisa mediante el dosaje de inmunoglobulina E.

“Esta evaluación nos da un parámetro de cómo está yendo con este problema alérgico y vamos viendo los niveles de mejoría con el transcurso del tratamiento”, anotó.

Indicó que cuando el pequeño presenta cuadro de dermatitis y hay mucho proceso inflamatorio que compromete la piel se puede dar un tratamiento sistémico a base de histamínicos y corticoides de acuerdo al peso y la edad del paciente.

Asimismo, una medicación  tópica a base de cremas y corticoides, y en caso exista un proceso infeccioso se prescribe antibióticos, cremas hidratantes y jabones especiales.

Prevención

Para prevenir este problema de salud, la especialista recomendó a los padres de familia que mantengan un ambiente libre de alérgenos que compliquen la situación de los pequeños.

“No debe haber polvo, peluches  ni alfombras que pueden facilitar la existencia y reproducción de ácaros, así como evitar la presencia de animales con pelaje abundante, alimentos que contengan   muchos colorantes, saborizantes, enlatados, cítricos y  mariscos”, aconsejó.

También afirmó que tras un buen aseo rápido con agua tibia, el secado del niño debe hacerse con toallas suaves de algodón y nunca frotar su piel, y utilizar cremas hidratantes. 

“En los niños lactantes, las madres deben mantener una higiene adecuada de la zona del pañal a base de agua y jabón y evitar pañitos húmedos, porque a veces contienen sustancias químicas que pueden irritar la piel del bebé, que de por sí ya es más sensible de lo normal”, agregó.

Del mismo modo, consideró importante no utilizar talco, porque ese polvillo genera alergia respiratoria.

“Es fundamental el uso de ropa de algodón que no sea ajustada y evitar ropa sintética  puede provoca mayor sudoración y puede producir escozor, aumentando el riesgo de padecer dermatitis”, concluyó.