Ni la lluvia ni la nieve fueron impedimentos para que David Goodman, un cartero de 52 años, se despoje de sus ropas justo cuando cumplía con sus labores cotidianas. El irreverente acto le costó al osado trabajador una detención por conducta lasciva.

Según la Policía, el cartero repartió correspondencia desnudo con el fin de alegrar a una mujer que se encontraba en aparente estado de depresión. Posteriormente, Goodman reconoció que había cometido “una estupidez”.

Al ser interrogado por los efectivos, el cartero confesó que se despojó de su vestimenta porque le había prometido a una mujer que le entregaría su correspondencia en su oficina en Whitefish Bay vestido sólo con una sonrisa para hacerle reír. Esto ocurrió el pasado 4 de diciembre.

Días después, David Goodman fue detenido por las autoridades de Milwaukee por conducta obscena. El diario “Milwaukee Journal-Sentinel” señaló por su parte que la mujer implicada recibió la correspondencia y luego le ordenó al cartero que se retire de su oficina de inmediato. Fue entonces que Goodman entendió que había cometido un gravísimo error.