Gente de todo el mundo ha estado donando su pelo, el de sus mascotas y sus pantys para construir barreras flotantes y esponjas para absorber la marea negra que afecta el Golfo de México.

Estas barreras flotantes no son las mismas que se están instalando en las aguas del Golfo de México, que deben contener la marea negra en su progresión hacia los frágiles pantanos del Delta del Misisipi, mientras que las barreras y esponjas de pelo se dispondrán en las playas para absorber el petróleo arrastrado hasta la orilla.

Se cree que la idea de usar pelo para empapar petróleo surgió de un peluquero de Alabama, Phil McCrory, al observar a las nutrias marinas cubiertas de petróleo procedente del derrame del buque Exxon Valdez en Alaska, en 1989.