¿Se puede dar de lactar teniendo COVID-19?

El bebé necesita el pecho materno para recibir algo muy preciado: inmunización. Siga estas recomendaciones, y las medidas sanitarias, en caso que la madre tenga COVID-19. 

Recomendaciones para una lactancia segura en casos confirmados o sospechosos de la COVID-19. | Fuente: Getty Images.

Los casos nuevos semanales de COVID-19 en niños se incrementaron en un 75%, según lo registrado por EsSalud, pasando de 513 a 892 contagiados. Considerando que los menores aún se mantienen en cuarentena, ¿qué medidas de prevención estamos tomando en nuestros hogares, especialmente en los bebés y cómo los estamos alimentando?

El niño por nacer se encuentra protegido en el vientre materno de toda contaminación medio ambiental; pero en el momento del parto, y al entrar en contacto con el medio ambiente, es colonizado por la microbiota materna y por todos los gérmenes de su entorno (no controlados). Es justamente a partir de ahí, desde el primer momento de nacido, que el bebé necesita el pecho materno para recibir algo muy preciado: INMUNIZACIÓN de la secreción mamaria.

La leche materna -incluyendo el calostro (primeras secreciones amarillentas)- es el mejor alimento y el más seguro para el bebé; además se obtienen más beneficios al amamantar desde la primera hora de nacido. Según el informe “Capturar el momento. Inicio Temprano de la Lactancia Materna: el mejor comienzo para cada recién nacido”, los recién nacidos que no reciben leche materna dentro de la primera hora de vida corren mayor riesgo de infecciones comunes. Esperar de 2 a 23 horas aumenta su riesgo de muerte en 1,3 veces. En tanto que, esperar 1 día o más aumenta su riesgo de muerte en más de 2 veces.

¿QUÉ DICEN LOS ESTUDIOS?

La evidencia que comparte la Organización Mundial de la Salud (OMS) respecto a los beneficios protectores, emocionales y nutricionales de la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de vida -y su recomendación de prolongarla en lo posible hasta los 3 años de vida- es sólida. Actualmente, frente a la pandemia surgen imprecisiones respecto de recomendar sucedáneos de la leche materna basado en el temor, dejando de lado la evidencia, para recomendar con tranquilidad la lactancia materna cuando la madre tiene COVID-19.

Se han realizado investigaciones para determinar si a través de la leche materna se transmite el virus que causa la COVID-19. Hasta el momento, no hay evidencia sólida sobre la transmisión. Solo el estudio Lackay (2020), donde se incluyeron 46 muestras de leche de 30 mujeres, una dio positiva a PCR en leche materna el primer día, siendo negativa en el tercer día. Frente a tan pobre sustento -y con la amplia evidencia científica respecto de los beneficios de la lactancia materna desde la primera hora de vida- debemos entender que la leche materna protege al niño y, hasta el momento, no hay sustento para recomendar suspender este derecho humano.

Es importante que la madre con COVID-19 siga estrictamente medidas sanitarias y reciba apoyo de un familiar no contagiado. El Ministerio de Salud (Minsa), en su Resolución Ministerial 245-2020, coincide con los criterios recomendados por OMS y UNICEF para una lactancia segura en casos confirmados o sospechosos de la COVID-19.

• Mantenerse en aislamiento con su hijo recién nacido, en una habitación bien ventilada (si es posible, con baño propio). No salir ni recibir visitas. Disponer de objetos de aseo para uso personal (peine, cepillo de dientes, etc).

La madre debe amamantar a su bebé o darle la leche materna extraída. En ambos casos deben mantenerse las prácticas de higiene como la colocación correcta de la mascarilla cubriendo boca y nariz, y el lavado de manos con agua y jabón antes de acercarse al bebé para amamantarlo o darle otros cuidados y después de los mismos, así como no tocarse la cara ni la mascarilla.

• Si las condiciones de la madre no permiten que amamante a su bebé, el ayudante sano deberá alimentarlo con leche extraída.

• No usar aretes, sortijas, relojes, ni otros accesorios.

• Colocar la ropa sucia de la madre y del recién nacido en una bolsa (roja) para lavarla por separado de la del resto de la familia.

Si hubiera tosido o hablado sobre su pecho descubierto, lavárselo con agua y jabón.

• Lavarse las manos y brazos hasta el codo con agua y jabón, durante 20-30 segundos, secárselas con un papel toalla o un paño limpio.

• Cargar al bebé y amamantarlo por todo el tiempo que él quiera.

• No tocarse la mascarilla ni la cara durante el amamantamiento.

• Dejar al bebé en la cuna o en la cama.

• De no tener ayuda para cambiar el pañal, hágalo usted misma, ponga el pañal sucio en una bolsa (roja) en un tacho con tapa.

• Limpiar y desinfectar las superficies que hayan tocado con una solución de 4 y1/3 de cucharaditas de lejía y en un litro de agua.

Mantener distancia de 1,5-2 metros del bebé cuando no lo amamanta o no brinda cuidados.

Recuerde, no existe alimento equivalente a la leche materna, sus beneficios nutricionales, a la salud y al desarrollo de su bebé trascienden en el tiempo y superan el riesgo de COVID-19. Mantengámonos atentos a las noticias y si tiene dudas al respecto busque fuentes seguras de información y orientación.