A 40 años de Conferencia de Alma Ata: ¿Por qué no se consiguió promover el cuidado primario de salud?

Hace 40 años en la exciudad soviética de Alma Ata, ministros de salud de 134 países decidieron que la visión de políticas públicas de salud debía ser regida por los aspectos particulares de las comunidades . Sin embargo, por razones políticas no prosperó.

La Conferencia de Alma Ata pudo haber vuelto más democrática y local las políticas de salud. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: Nattakorn Maneerat

El Consejero Médico de RPP Noticias, Elmer Huerta, expuso en el programa de La Rotativa del Aire un hecho histórico que hubiera cambiado la forma en que iba a elaborarse y ejecutarse  las políticas de salud en favor de la población.

Un día como hoy, hace 40 años, el 12 de setiembre de 1978, 134 ministros de salud se reunieron en la exciudad soviética de Alma Ata, hoy ubicada en el país de Kasajistán, para debatir acerca de dos filosofías que estaban en conflicto a la hora de producir políticas de la salud. El cónclave médico se denominó “La atención primaria de la salud. Salud para todos”.

Por un lado, encontrábamos aquella visión que aboga por las políticas públicas que las realizan los burócratas del Ministerio de Salud en sus escritorios y que decidirán las políticas de salud en las comunidades y localidades de cada país. Se le conoce como la visión "de arriba hacia abajo".

Sin embargo, al otro lado está la propuesta inversa, la de abajo hacia arriba, que es aquella en la que los municipios locales analizan los problemas de salud de su localidad. “(Los líderes locales) hacen sus inventarios y dicen, en mi localidad este problema es el más importante. Desde ahí se compatibilizan y se realizan planes locales de salud, los cuales van al Ministerio para comunicar que esto es lo que necesitamos”, explica Huerta.

La lucha filosófica sobre estas dos visiones de la salud pública se decidió por acoger un poco de ambas visiones, pero con un énfasis en la formulación de políticas públicas desde las comunidades locales, porque son estas las que saben mucho más sobre sus problemas de la salud que los burócratas de cualquier ministerio, sostiene Huerta.

La visión que triunfó hasta el momento es la de la formulación de políticas desde la burocracia ministerial. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: vchal

De la conferencia de Alma Ata nació el término “cuidado primario de la salud”, que consiste en brindar los servicios públicos de salud en localidades puntuales. Dichos servicios deben basarse en las desigualdades sociales particulares en la economía, la salud, entre otros factores.

Sin embargo, debido a factores políticos rivales a la visión filosófica de la salud “de abajo hacia arriba”, esta cayó. La Fundación Rockefeller al año siguiente organizó una conferencia en la ciudad de Bellagio en Italia y decidió que existieran tres grandes programas de vacunación en el sentido de arriba hacia abajo: el del sistema de vacunaciones, el de sales rehidratantes y el de la planificación familiar.

“El concepto de la salud primaria, de ir a las comunidades a preguntar qué necesitan lamentablemente no ha calado”, reflexiona Huerta. Solo tres países lograron desarrollar la visión “de abajo hacia arriba” para la elaboración de políticas de salud públicas: Cuba, Sri Lanka y Nepal.

El Consejero Médico de RPP Noticias señala que es importante rescatar la visión de abajo hacia arriba más aún en países multiculturales con varias realidades a lo largo de su territorio como el Perú.

En la actualidad se está organizando otra conferencia médica en Astana, ubicada también en Kazajistán, para volver a colocar sobre la mesa la vieja discusión de cómo formular las políticas de salud públicas.