Eliminatorias Francia 1998: Casi, casi

Conoce la historia de cómo el equipo peruano lucho por 36 años para llegar al mundial y cómo Coca-Cola, patrocinador histórico de la selección nacional, lo acompañó. (Foto: Archivo El Comercio | Rolly Reyna)

Con Juan Carlos Oblitas al frente, Perú salió del fondo y peleó hasta el final un cupo para el Mundial. La fea derrota ante Chile empañó un proceso positivo.

Después de la decepcionante campaña para Estados Unidos 94, estaba claro que habíamos caído en un pozo del que nos iba a costar muchísimo salir. No solo nos faltaban futbolistas de primer nivel, también teníamos profundas deficiencias institucionales. Solo los hinchas y un puñado de auspiciadores, como Coca-Cola, se mantuvieron al lado de la Blanquirroja en todo momento. Una buena noticia de aquellos años fue que al menos la selección no iba a tener que seguir solicitando canchas a los clubes para poder entrenar, pues la Federación Peruana del Fútbol pudo cumplir con el anhelo de tener un complejo propio, en San Luis, con canchas, gimnasio, comedor, habitaciones para concentración y oficinas administrativas. Desde 1996, la Videna se convirtió en el cuartel general de la selección peruana.

Para tentar el boleto a Francia 98 se eligió a Juan Carlos Oblitas, considerado el técnico nacional más competente del momento. No solamente había sido asistente de Vladimir Popovic en el proceso anterior –con lo que había ganado experiencia en seleccionados–, también había ganado títulos con Universitario y, más recientemente, con Sporting Cristal, donde empezaban a despuntar jóvenes prometedores como Roberto Palacios, Nolberto Solano, Pablo Zegarra, Flavio Maestri y Jorge Soto; al lado de extranjeros que pronto tomarían la nacionalidad peruana como Julio César Balerio y Julio de Andrade Moura, ‘Julinho’.

SANTIAGO DE CHILE, 12 DE OCTUBRE DE 1997 PARTIDO POR LAS ELIMINATORIAS FRANCIA 1998 ENTRE LA SELECCION PERUANA Y LA SELECCION DE CHILE. FOTO: ROLLY REYNA / EL COMERCIO | Fotógrafo: ROLLY REYNA

El sistema de clasificación cambiaría para este mundial. Para llegar a Francia habría que sobrevivir en una dura campaña de largo aliento: dos rondas de partidos todos contra todos a lo largo de más de dos años. Se anticipaba que sería muy duro, tanto por la juventud de los elementos locales como por la escasa tolerancia de la prensa.  Iba a ser necesaria mucha paciencia por parte de la afición, la crítica y la dirigencia, y no parecían dadas las condiciones para contar con ella.

Oblitas apostó por creer en sus jugadores y fue formando un núcleo con quienes ya tenían un conocimiento de la forma de jugar en Sporting Cristal. Sin embargo, el 3-5-2 que implantó en La Florida no siempre era factible con la blanquirroja. De arranque, el ‘Ciego’ empezó su gestión con un revés: Chemo del Solar renunció a la selección y lo privó de uno de los pocos jugadores peruanos que a esa altura tenía rodaje y categoría internacionales.

Juan Reynoso tomaría el liderazgo absoluto de ese equipo y la campaña tuvo picos de emoción muy marcados. Empezamos muy mal, con una goleada en Guayaquil: 4-1 ante Ecuador y dos empates que supieron a poco en Lima (frente a Colombia y Argentina). Pero está era una carrera de largo aliento y la apuesta de Oblitas tuvo tiempo de madurar. Llegaron mejores resultados, como un empate en La Paz y la hasta ahora muy recordada victoria sobre Colombia en Barranquilla, con golazo de larga distancia del ‘Chino’ Pereda.

SANTIAGO DE CHILE, 10 DE OCTUBRE DE 1997 SELECCION PERUANA VS CHILE FOTO: ROLLY REYNA EL COMERCIO | Fotógrafo: ROLLY REYNA

El 10 de septiembre de 1997, la Blanquirroja logró uno de sus triunfos más recordados y más celebrados por la afición de esos tiempos. Perú se impuso 2-1 sobre Uruguay, con golazo de Palacios y una poco ortodoxa definición de Germán Carty. Las imágenes de aquellas celebraciones del ‘Chorri’ y ‘el Avestruz’ en el viejo Estadio Nacional repleto de hinchas fervientes y con los carteles de Coca-Cola en en el fondo todavía nos emocionan. Llegaríamos a la penúltima fecha en zona de clasificación, pero nos faltaba sacar un resultado positivo en Chile para certificar el boleto mundialista.


“Fue un gran grupo porque al inicio los únicos que creían en nosotros eran nuestras familias. La prensa se unió al final, pero creo que Juan Carlos (Oblitas) supo manejar las cosas. También fue una Eliminatoria de aprendizaje porque era la primera vez que se jugaba así y en dos años de fútbol puede pasar cualquier cosa”, reconoce hoy Juan Jayo Legario, parte de ese equipo y que fue el único jugador de Alianza Lima que alternaba como regularidad.

Infografia Eliminatorias Francia 1998

LA GUERRA DEL PACÍFICO

Julio Balerio; Jorge Soto, Juan Reynoso, José Soto, Percy Olivares; Juan Jayo, José Pereda, Nolberto Solano, Roberto Palacios; Germán Carty y Flavio Maestri fueron los hombres en iniciar la batalla ese 12 de octubre en Santiago. Había que empatar para definir en la última fecha en casa contra Paraguay y quedar así con ventaja sobre los mapochinos. Solo así se alcanzaría el cuarto cupo a Francia 98.

 

Esa parte de la historia es recordada por Juan Carlos Oblitas como si fuera ayer. “Me confié, sí. Yo decía que era un partido de fútbol, que todo quedaba en la cancha. Pero Chile trabajó a otro nivel de profesionalismo para hacer ese sicosocial. Todo lo que pasó lo recuerdo y eso que un gran amigo [el desaparecido periodista Jorge Salazar] me advertía antes del viaje”.


Perú fue pésimamente tratado desde que aterrizó en Santiago hasta que abandonó la cancha del Estadio Nacional. El hotel fue asediado, el himno pifiado, los vestuarios no ofrecían condiciones y los insultos fueron constantes. También hubo agresiones físicas. Perdimos 4-0. Nos ganaron, nos golearon, nos pegaron. El destino tardaría mucho en darle a Perú una revancha simbólica respecto a esa eliminación premundialista. El ‘Ciego’ hoy en día prefiere recordar la remontada en la campaña y que su equipo fue de menos a más. En la última jornada, frente a los guaraníes el Lima, Perú ganó pero no le alcanzó porque Chile también batió a Bolivia como local y logró el cupo a Francia por abrumadora diferencia de goles.

Infografia Eliminatorias Francia 1998

Los años reivindicarían la buena fe del ‘Ciego’. “Todo eso que pasó en Chile me sirvió mucho y ahora en el cargo que tengo (Director Deportivo de la FPF) lo aporto como experiencia. Cuando se nos vino el partido en la Bombonera, la planificación fue espectacular. Tomamos todos los cuidados. No podía subestimar nada, dos veces no me iba a pasar”, recuerda el entrenador de aquel proceso.


No clasificamos esa vez, pero el proceso fue positivo. En retrospectiva, aquella selección de Oblitas genera nostalgia y un poco de pena, porque jugadores como Palacios, Solanos o Reynoso seguramente merecían estar en un Mundial. La impresión general fue que habíamos mejorado, aunque quedaba el sinsabor de que se acumulaban los años sin presencia mundialista. Se imponía continuar el proceso, sobre todo porque a partir de entonces las eliminatorias serían largas maratones de regularidad, en las que el premio se lo llevarían los que mejor trabajen, al margen de los chispazos de talento. Estábamos avisados. Igual, el proceso quedó trunco apenas un año después, luego de la Copa América de Paraguay, con el alejamiento de Oblitas. Habíamos mejorado en la tabla y recuperado un poco de respeto, pero en el fondo no habíamos aprendido nada. Nos iba a pesar, 20 años más, nada menos. Pero ahí estarían los hinchas, siempre fieles y dispuestos a alentar.

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