James Bond es considerado un "alcohólico crónico" según grupo de científicos australianos

Investigadores australianos analizaron las 25 películas del agente 007 y concluyeron que Bond padece de un grave problema de alcoholismo (a niveles crónicos) y que necesita ayuda profesional para manejar el estrés laboral.

En 2013, otro estudio concluía que el consumo excesivo de alcohol del agente incrementaba el riesgo de contraer enfermedades renales o pancreales, así como una muerte prematura. | Fuente: Captura

James Bond es el agente secreto más famoso del mundo y un icónico personaje creado por Ian Fleming en 1920 que aún es rentable después de 98 años. Acostumbrado a ser parte de los titulares (por el estreno de alguna cinta de la saga o el casting de los nuevos actores de la franquicia), esta vez el agente 007 fue parte de un estudio realizado por un grupo de científicos de la Universidad de Otago en Wellington (Nueva Zelanda).

De acuerdo al análisis de las 25 películas de Bond, Nick Wilson, Anne Tucker, Deborah Heath y Peter Scarborough concluyeron que el agente británico padece de un grave problema de alcoholismo (a niveles crónicos) y que necesita ayuda profesional para encontrar medios que le permitan manejar el estrés laboral.

"Bond ha bebido mucho y consistentemente durante seis décadas (109 eventos de consumo de alcohol con un promedio de 4.5 eventos por película). Se estimó que su nivel máximo de alcohol en sangre era de 0.36 g/dL, suficiente para matar a algunas personas. Lo clasificamos como un trastorno grave por consumo de alcohol, ya que cumplió con seis de los 11 criterios del DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mental) para diagnosticar este cuadro", explica el estudio.

En 2013, otro estudio concluía que el consumo excesivo de alcohol del agente incrementaba el riesgo de contraer enfermedades renales o pancreales, así como una muerte prematura. | Fuente: Composición

Los especialistas consideran que la salud física y mental del agente 007 se enfrenta a graves riesgos de salud pero no solo por su consumo frecuente de alcohol sino por su exposición a "una amplia gama de actividades de alto riesgo potencial" como peleas, conducir vehículos ne modo de persecución, operar maquinaria compleja como helicópteros, enfrentarse a animales peligrosos y mantener relaciones sexuales con enemigas, algunas veces con armas en la cama.

Este no es el primer estudio sobre el consumo de alcohol de Bond. En 2013, otro estudio concluía que el consumo excesivo de alcohol del agente incrementaba el riesgo de contraer enfermedades renales o pancreales, así como una muerte prematura.

En los libros, el consumo semanal de alcohol de James Bond supera las 90 copas, una cifra que es 40 veces más que el promedio de las personas. Su consumo máximo supera las 49 unidades al día.

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