Ernesto Ráez Luna

Ernesto Ráez Luna

Ecólogo
Docente de la Escuela de Economía y Gestión Ambiental de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Graduado en la Universidad Nacional Agraria, con maestría en Estudios Latinoamericanos - Conservación Tropical y Desarrollo, de la Universidad de Florida. Premio Whitley a la Conservación de la Naturaleza. Trabaja en áreas protegidas, agroecología, ecosalud, política climática, derechos indígenas y justicia ambiental.

ÚLTIMAS COLUMNAS

El espejo de Greta

Greta Thunberg, la quinceañera que denuncia la inacción de los poderosos ante el cambio climático, se ha convertido en una suerte de retrato de Dorian Gray, que al mirarlo refleja el alma de quien mira. La hipocresía se ve desnuda a sí misma, en toda su fealdad, ante esta niña descarada; y no le gusta lo que ve.

Un ecosistema hogareño

La naturaleza salvaje nos rodea y cobija; pero los habitantes urbanos hemos aprendido a temerla y repelerla. Con eso solo intoxicamos nuestros hogares, empobrecemos nuestra experiencia de la vida y contribuimos al amontonamiento de desechos. Nada nos obliga a ello.

¿Tienes un fósforo?

La imagen que acompaña a esta nota muestra las quemas e incendios forestales en el Perú durante los últimos siete días, según fueron detectados por el dispositivo satelital VIIRS 375m. Esta información es ofrecida abierta y gratuitamente por la NASA. La temporada de quemas sin control e incendios forestales provocados solo está comenzando. Parece que tendremos un “buen” año.

Un buen momento para creer en dios

El duelo ecológico, la pena que sentimos ante la pérdida de alguna parte del mundo natural, se propaga con cada noticia ambiental. Unos buscan escape en la negación egoísta; otros adoptan un ciego optimismo. La esperanza reside en luchar sin darnos por vencidos.

La mala educación también cumple una función

¿Cómo inculcar en la juventud la imaginación y la fortaleza necesarias para construir un mundo ambientalmente sano y socialmente justo? Cuando el entorno es malsano, no bastan la educación ni la docencia. Integremos las metas educativas a mejoras honestas y profundas en el ambiente físico y mental donde se desarrollan nuestra infancia y nuestra adolescencia.