Ricardo Palma y Gonzales Prada son los tatarabuelos más destacados de la literatura peruana en el siglo XIX. 

Cesar Vallejo, Abraham Valdelomar, Eguren, Chocano, Clemente Palma, García Calderón, Albujar, fueron algunas de las constalaciones más importantes de la literatura en los albores del siglo XX.

Al mismo tiempo, escritores de la talla de Ciro Alegría, Cesar Moro, José María Arguedas, Emilio Adolfo Westphalen, Martín Adán, fueron gestando su propia obra guiados por corrientes indigenistas y vanguardistas muy de boga en los años 30 y 40.

Luego llegaría la generación del 50: Julio Ramón Ribeyro,  Enrique Congrains, Carlos Eduardo Zabaleta, Vargas Vicuña, grandes escritores con un tinte y tufo distinto al de sus predecesores.  Mientras que en el campo de la poesía se impondrían Blanca Varela, Javier Sologuren, Washington Delgado, Jorge Eduardo Eielson.  Y pensadores como Sebastián Salazar Bondy, Luis Loayza  y Alberto Escobar, deslumbrarían el campo intelectual con brillantes ensayos icónicos.

La generación del 60 llegaría marcada con el nuevo uso del lenguaje; las estructuras y las formas literarias (coqueteadas de alguna forma por Abraham Valdelomar) totalmente corruptas y modernas, sorprendiendo y escandalizando a los puristas de la lengua española. Mario Vargas Llosa sería uno de los grandes representantes de esta nueva generación junto a Miguel Gutiérrez, Oswaldo Reynoso, Luis Hernández, Javier Heraud, Antonio Cisneros, Cesar Calvo, Rodolfo Hinostroza.

Los 70 estaría marcado por la poesía. El grupo "Hora Zero" sería uno de los grandes colectivos poéticos (recuerdese también el grupo "Gleba" y "Estación Reunida") que estarían capitaneados por vates de la talla de Enrique Verástegui, Jorge Pimentel, Tulio Mora, José Rosas Ribeyro, Eloy Jauregui, Carmen Ollé y Enriqueta Belevan. Pero también, en el campo de la narrativa, la literatura peruana no se amodorraría. Resaltarían figuras como Alfredo Bryce Echenique, Manuel Scorza, Fernando Ampuero y Alonso Cueto.

La década de los 80 sería comandada nuevamente por la poesía. El grupo "Kloaka" sería el máximo represetante de aquel decenio. La figura de Domingo de Ramos resaltaría en medio de aquellos años convulsos que sufriría el Perú.

En los 90 la literatura peruana se vería un tanto confundida por los subterfugios que utilizaría el gobierno de turno ante todo intento de expresión o exteriorización artistica o cultural.

Pero ya en el nuevo siglo (XXI) nuevas voces fueron apareciendo y levantandose para crear un propio estilo, una nueva senda,  un exclusivo lenguaje que aplacaría las falencias y el despiste de los 90.

Aquí dejamos una escueta lista de los tantos hombres de letras de esta última generación que enarbolarían otra bandera, otra visión del mundo, ajenos al de sus padres y abuelos,  y quienes se criaron y escaparon del terror nacional utilizando la literatura como tubo de escape de sus fantasmas y frustraciones, para finalmente ponderar, una vez más, el nombre de las letras peruanas en la cúspide de la literatura universal.

Joel Maldonado Pizarro.