Tras casi 50 años, nuestro país por fin tiene un Museo de Arte Contemporáneo (MAC), que ha significado una verdadera epopeya institucional, ya que el espacio ha sorteado dificultades para su inauguración, desde una dictadura militar, hasta problemas con los vecinos y el municipio de Barranco.

“Hemos tenido problemas legales, y de toda índole; todas la piedras en el camino que se pueden imaginar para que esto no se haga; y como somos tercos, y creemos que la educación y la cultura es indispensable para que nuestro país salga adelante, hemos seguido”, señaló a RPP Noticias, George Gruenberg, presidente del Instituto de Arte Contemporáneo.

El Instituto de Arte Contemporáneo se fundó en 1955 y dentro de sus proyectos, el principal era hacer un museo. Sin embargo, durante la revolución de Juan Velasco (1968-1975) se quiso incautar la colección, ya luego llegaron problemas sin un local fijo, que desencadenó en un conflicto de muchos años, cuando se instalaron en Barranco.

La colección del MAC incluso tuvo que ser guardada durante años en el Museo de Arte de Lima y en ese tiempo se produjo un "silencio artístico" en la ciudad, según expresó la curadora y crítica de arte Élida Román.

La construcción, que costó una inversión de cuatro millones de dólares, contará con espacio para talleres, áreas verdes y se estrenará tres amplios espacios para albergar a las exposiciones.

Asimismo, a pesar de haberse mostrado crítico con el arte contemporáneo, el artista plástico Fernando de Szyszlo es uno de los impulsores del espacio, e incluso a donado 10 obras suyas, valorizadas en un millón de dólares.

La inauguración se realizará el 23 de enero, con la participación de De Szyszlo, y al día siguiente se abrirá las puertas al público. Se anunció que en abril próximo se hará una gran feria de arte donde participarán 10 países y a 40 galerías, las más importantes del mundo.