La Dama de Cao, descubierta en 2005, es considerada como una de los mayores gobernantes de la Cultura Mochica.
Vivió en el siglo IV d.C. y sigue sorprendiendo al mundo. Esta vez, la Señora de Cao dio a conocer su rostro a través de la tecnología. Doce años después de su descubrimiento por parte del arqueólogo Regulo Franco, en el Complejo Arqueológico El Brujo en La Libertad, el Ministerio de Cultura dio a conocer el rostro de la gobernante mochica.
A través de un trabajo de investigación y de imágenes referenciales de pobladores de la zona de Magdalena de Cao, descendientes de la cultura mochica, se logró realizar un acercamiento al rostro de la Dama de Cao.
“La tecnología nos va a dejar ver el rostro de la líder política, religiosa, cultural del pasado. Y el pasado vuelve a tener un impacto con este acercamiento”, comentó Salvador del Solar, ministro de Cultura en medio de la presentación oficial del rostro y la réplica de la gobernante mochica.
Por su parte, el ministro de Comercio Exterior, Eduardo Ferreyros, que el valor de esta área arqueológica ha permitido que se incremente la oferta turística en la denominada Ruta Moche, que incluye los departamentos costeros de Lambayeque, La Libertad y Piura.
“Estoy seguro que el próximo vuelo a inaugurarse en julio de Cusco a Trujillo será de vital importancia para captar cada vez más turistas que nos visiten en este importante destino”, comentó el titular.
Mística y ancestral. Resaltando el poder de las mujeres en las culturas prehispánicas del Antiguo Perú, la Señora de Cao es la muestra de que los grandes gobernantes podían llevar con orgullo los papeles de líderes, madres, guerreras y sacerdotisas.
La zona, actualmente conocida como Magdalena de Cao, forma parte del complejo arqueológico El Brujo ubicado a 60 kilómetros al norte de la ciudad de Trujillo. El descubrimiento fue un gran acontecimiento: en la tumba se encontraron cetros de madera forrados de cobre que eran usados en los actos religiosos y que eran símbolos de poder; además, varias placas de metal ubicadas sobre la vestidura de algodón natural.
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