La antesala a la Gran Parada y Desfile Cívico Militar, realizada cada 29 de julio por Fiestas Patrias, sorprendió a los asistentes al desfile y a los televidentes que disfrutan del evento. La razón: la previa fue tomada por un grupo de 300 bailarines y músicos del Ministerio de Cultura que formaron parte del Pasacalle Cultural, una propuesta artística que podría integrar el tradicional desfile.

El desfile comenzó con el ensamble de percusionistas en donde 60 músicos, a ritmo de track de cajones, campanas y cajitas, interpretaron diversos ritmos peruanos. Acto seguido desfiló un elenco de 30 músicos y 90 bailarines, quienes con elegancia y picardía interpretaron Marinera norteña, danza declarada Patrimonio Cultural de la Nación. En este grupo destacó la participación de músicos y parejas de bailarines con habilidades diferentes de la Asociación Fray Masías.

Le siguió una agrupación amazónica compuesta por una banda de 20 músicos y 60 bailarines que representaron danzas de las comunidades indígenas Asháninka, Shipibo Conibo, Boras y de la región Lamas. Posteriormente, desfiló una agrupación de Morenada, danza que forma parte de la Festividad de la Virgen de La Candelaria, declarada también Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, cuya interpretación estuvo a cargo de 60 bailarines y 20 músicos.

El Pasacalle Cultural culminó con la danza Wititi, interpretada por 30 músicos y 60 bailarines que llegaron a Lima desde la provincia de Caylloma (Arequipa) participar en el desfile con esta danza, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.


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