Foto: EFE (referencial)
Las perspectivas de crecimiento en muchos países latinoamericanos se verán perjudicadas por el crecimiento menor de lo esperado en EEUU y por un posible encarecimiento del capital cuando se normalicen las condiciones monetarias en los países industrializados, según un informe del Banco de España.

En el último boletín económico del banco supervisor español se dice que ese menor crecimiento de Estados Unidos puede compensarse, en parte, por la diversificación comercial hacia Asia de los países latinoamericanos.

El Banco de España recuerda que Latinoamérica sigue muy rezagada en el nivel y crecimiento de la productividad en relación con otras áreas emergentes.

Por ello, aboga por que en la zona se impulsen reformas estructurales que quedaron en segundo plano en los años de bonanza y ahora también durante la crisis.

En cualquier caso, la entidad supervisora indica que las economías latinoamericanas abordan el primer semestre de 2010 en un clima de afianzamiento de la recuperación, después de que en 2009 la región registrara la mayor caída (2,1 por ciento) de la actividad de los últimos treinta años.

A pesar de esta caída, el Banco de España asegura que el impacto de la crisis financiera global ha sido limitado en América Latina, sobre todo, si se tiene en cuenta la tendencia del área a las crisis y su profundidad en el pasado.

Además, incide en que esa caída de la actividad se explica, en parte, por la intensidad de la recesión en México (6,5 por ciento) y en Venezuela (3,3 por ciento).

El Banco de España explica que la fase de recuperación plantea como retos el diseño de una salida adecuada de las medidas aplicadas durante la crisis y la gestión de las entradas de capitales, con la doble finalidad de evitar la sobrevaloración de activos y los efectos negativos de la volatilidad de esos flujos.

Asimismo, cree que las inversiones españolas en Latinoamérica en 2010 auguran unas perspectivas positivas.

Subraya que tales inversiones están ligadas al ciclo económico y al posible crecimiento de la demanda interna de la región, aunque lógicamente también se vean influidas por la situación de la economía española.

-EFE