Ellas se iniciaron en el mundo de la industria pornográfica y obtuvieron grandes sumas de dinero por participar en decenas de producciones para adultos.

Sin embargo, con el paso del tiempo, algunas decidieron cambiar este mundo para hacer cine convencional, otras alternaron en ambos trabajos o simplemente tuvieron participaciones esporádicas.

Tal vez, el caso más conocido es el de Sasha Grey que en la actualidad dejó su faceta de chica sensual para incursionar en Hollywood, la literatura e incluso hasta la música electrónica.