Todo lo que debes saber sobre Embajadur, el proyecto de exjugadores de la 'U' que busca comprar la deuda

En RPP conversamos con el abogado de Embajadur, quien explicó en qué consiste el proyecto liderado por Rainer Torres, Miguel Torres, Carlos Orejuela y Carlos Galván, exjugadores de la 'U'.

Universitario de Deportes
Universitario de Deportes debutará en el reinicio de la Liga 1 el viernes 7 de agosto. | Fuente: AFP

Rainer Torres, Miguel Ángel Torres, Carlos Orejuela y Carlos Galván, todos exjugadores de Universitario de Deportes, se unieron para crear un proyecto llamado Embajadur, que busca comprar créditos de la deuda concursal a través de la recaudación de fondos mediante aportes mensuales de 50 soles.

El proyecto tiene dos escenarios: el conservador y optimista. En el primero, se compra la deuda en 70 meses, reunieron a 150 mil hinchas. En el segundo, serían 250 mil aportantes y el plazo se reduciría a 38 meses. En RPP conversamos con Ricardo Mego, abogado del proyecto, para que resuelva dudas. 

¿Qué es Embajadur? ¿Cuál es la idea del proyecto?

La idea es que constituyamos un vehículo que sirva para representar voz del hincha. El club está tomado por sus acreedores y creemos que el hincha no tiene voz representada de manera legal. A ello, surge la posibilidad de sumarle un aporte económico. Surge de la idea de un aporte mensual, una recaudación de fondos de los hinchas de la ‘U’.

La idea es llegar a pagar la deuda concursal mediante la compra de acreencias, que el vehículo (asociación) pueda hacerse de la titularidad de las acreencias del club a nivel concursal. En ese momento, modernizar el club a nivel estatutario, utilizando facultades que daría la ley a la asociación como acreedor mayoritario y luego devolver al club a los socios que hoy tienen derechos suspendidos. La idea es, además, que los aportantes puedan sumarse como socios al club.

¿Es posible pagar fondos y pagar deudas sin que el proyecto sea parte del plan de reestructuración?

Sí, claro. El plan de reestructuración, legalmente hablando, es el modo en el que el club paga deuda concursal. Eso no obsta a que los acreedores puedan hacer con sus créditos lo que quieran como si fuese cualquier bien. La ley, además del pago de la deuda, contempla la ley de transferencia de los créditos a cualquier tercero. Pueden ser transferidos en total libertad en el marco del proceso concursal y en el marco del código civil.

Es posible que un acreedor diga “ok, he firmado un plan de reestructuración. Así es como la ‘U’ me tiene que pagar, pero ese asiento en la mesa concursal se lo cedo a un tercero, a título gratuito o cobrando un monto por eso”. La idea es que la Asociación ingrese a tomar todos los asientos que pueda en la mesa concursal y la asociación estará vinculada con el plan de reestructuración. Lo que la asociación va a hacer no es pagar la deuda concursal, sino adquirir los créditos reconocidos.

¿De qué manera se le asegura al hincha que el club va a regresar a los socios? ¿Se puede garantizar o al hincha solo le queda confiar?

Tuvimos un abanico de posibilidades antes de decidirnos por este proyecto, pero finalmernte pensamos que lo más conveniente para el proyecto era dejar la asociación en manos de los referentes del club y que los hinchas den un voto de confianza. Para serte honesto, es un voto de confianza. Está a punto de salir el reglamento del proyecto. Va a estar a blanco y negro, a disposición de los hinchas. En él, va a estar establecido el paso a paso, lo que la asociación se compromete a hacer.

El primer compromiso es que, de ninguna manera, la asociación se piensa adueñar del club. Un punto fundamental es la condonación de la deuda. Cuando te comprometes a condenar la deuda, dices que vas a perder los poderes sobre el club. La garantía está en los documentos constitutivos del vehículo.

¿Quién tuvo la idea inicial del proyecto?

El ‘Chino’ Aldo Miyashiro tuvo, a nivel público, la primera voz con su campaña Y dale tÚ. En su momento, el ‘Chino’ convocó a Rainer para que se sume. El ‘Chino’ dejó el proycto por múltiples razones. Le parecía inviable era que Gremco no le decía la deuda sincerada. Para el ‘Chino’, le restaba claridad a los plazos. Él quería un cuadro sencillo y la complejidad del proceso concursal es tal, que es complicado llevar el plan a la realidad. Es al revés: llevar la realidad al plan. Rainer se quedó con la idea y en setiembre lo convoca Cavero y una asociación que no sé a qué apuntaba. A mí me llama en octubre. Me dice “He sido convocado por Cavero. Me proponen seguir con el proyecto de Miyashiro”.

Cuando llego, éramos cinco personas (legal, finanzas y otro ingeniero). Le recomendamos generar algo de cero. A partir de ahí empezamos a trabajar. Pasaron meses, no avanzábamos porque quisimos tener fideicomiso como garantía. De alguna manera, eso asegura que ciertas instrucciones dadas el día uno no se van a mover. Aísla el riesgo. Lamentablemente, tocamos todas las puertas posibles de las fiduciarias, tuvimos varias reuniones y ninguna se quiso sumar por temor a que sea muy mediático, a que el plan no funcione y terminen acusando a la fiduciaria de quedarse con el dinero. Eso hizo que el plan se enfríe un poco.

En marzo de este año, a inicios de la cuarentena, Rainer me vuelve a llamar. Me dice que recibió llamadas de Carlos Galván y Miguel Torres. Nuestra recomendación era sumar gente de la U que genere confianza y arrastre mediático. En su momento nadie quería. Le decían “te ayudamos a promocionar, pero no queremos asumir titularidad”. Cuando Carlos Galván y Miguel Torres se suman a inicios de marzo es que el tema tiene un segundo envión. Volvimos a reunirnos. Rainer hizo convocatorias con hinchas que quieran trabajar ad honorem. Hicimos una selección, armamos el equipo y volvimos a la obra. Ese segundo arranque fue bastante más rápido.

Miguel y Carlos tuvieron la buena idea de abrir el ámbito privado del proyecto. Es un vehículo distinto que va a comercializar la marca Embajadur. Se han sumado muchas empresas. La idea es que se pueda monetizar la marca pero no desde la asociación –la estaríamos arriesgando al juego comercial-, sino desde un vehículo distinto que solamente va a explotar la marca y, en contraprestación, va a pagar regalía liquida a la asociación. La asociación no se va a ver afectada si a este vehículo le va mal. La asociación será exclusivamente para recaudar fondos y regalías liquidas.

¿Podrías explicar un poco más al detalle el tema ese tema?

Ya en la segunda etapa con el ‘Negro’ Galván y con Miguel, nos dijeron que habían recibido llamadas de empresarios que querían apoyar y estaban dispuestos a poner el nombre de sus empresas al lado de la marca Embajadur. En un inicio dijimos que no, porque era un proyecto de donaciones y no queríamos que se mercantilice el proyecto, pero luego nos dimos cuenta de que no tenía sentido porque, como cualquier otro emprendimiento, tiene un aspecto comercial que puede ser explotado.

Con ello podremos cubrir gastos, que son mínimos pero habrá, y la idea es que la plata del hincha sea puesta exclusivamente al tema de la deuda. Lo que está haciendo la asociación es cederle a Black Towers SAC, que es una sociedad anónima constituida por Miguel Torres y el ‘Negro’ Galván, los derechos de la propiedad intelectual, la marca, para que la explote comercialmente: contrate auspicios, sponsorías y producir distintos tipos de productos, merchandising deportivo. Quien quiera hacer uso de la marca, será a través de Black Towers, brazo mercantil del proyecto.

Entonces, si hay un aporte de una empresa, ¿a quién se deriva?

Todo lo que son donaciones van directo a Embajadur, sea de personas naturales o jurídicas. Lo que tiene que ver con la operación comercial de la marca ingresa a Black Towers y Black Towers paga regalía a la asociación. Black Towers va a incurrir en costos y gastos, como si fuese cualquier compañía de marketing o explotación de derechos deportivos a nivel comercial. Black Towers va a absorber el riesgo de la operación comercial.

Le puede ir bien o mal. Si le va bien, paga regalía jugosa a la asociación, Black Towers hará su propia utilidad, cumplirá contrato con la asociación, dará recursos líquidos y la asociación recibirá recursos para solventar gastos, y, lo que sobre, irá a la bolsa para seguir adquiriendo créditos. Por otra parte, si a Black Towers le va mal, quien asumirá es Black Towers, de manera que la asociación está totalmente blindada. La asociación recibe plata en la medida en que le va bien. Si le va mal, la asociación no se mancha, está aislada.

¿Ya se sabe el porcentaje de la regalía?

No, estamos haciendo el trabajo de establecer el valor de mercado. Estamos contratando un análisis independiente de una firma de prestigio que nos diga cuál es el valor de mercado para esa regalía. Queremos generar transparencia. Es lo que cobraría cualquier entidad a una actividad como esa y se debería retribuir de manera justa y razonable el valor que le aporte Black Towera. Hay que ser muy transparente: Black Towers es una compañía que va a operar como cualquier otra en el mercado. Va a tener gastos, honorarios y demás. Es una sociedad anónima. No tiene fin el beneficio que tiene la asociación. Tiene que cumplir con requisitos tributarios que supone y ahí está el valor de mercado.

La idea es que Black Towers pague exactamente por el valor que le aporta, que exista una contraprestación justa, basada en valores de mercado, aunque no tenemos necesidad porque, a nivel legal, estás obligado a hacer análisis de valores de mercado si los vehículos están vinculados y, en este caso, no hay vinculación legal, pero lo hacemos en aras de la transparencia.

De repente, es la parte que más le puede costar entender a la gente, que Black Towers es un organismo que va a ayudar a la asociación y no al revés. No va a perjudicar o a sacarle fondos. Black Towers recibe activos que podrían quedar sin utilizar, los recibe y los explota como cualquier entidad profesional de marketing haría y en función del éxito le retorna un pago en forma de regalías.

Cuando mencionas que Black Towers tendrá gastos, honorarios y demás, ¿te refieres a la que la asociación tendrá que pagarle por explotar la marca?

No, al contrario. Quien va a pagar es Black Towers. La asociación solo le cede derechos de imagen, propiedad intelectual. Es lo único que la asociación da. Black Towers recibe esos insumos y los comercializa. A través de esa explotación obtiene utilidades, con esas utilidades sustenta sus propios gastos y paga a la asociación regalía. No hay ningún flujo de la asociación a Black Towers.

Te referiste hace un momento a la idea de actuar en aras de la transparencia. En ese sentido, ¿las donaciones de los hinchas se van a poder conocer? ¿Cómo saber que la cuenta es real?

La idea es que la plataforma web y el aplicativo tengan un espacio de transparencia total, de minuto a minuto para saber los fondos recaudados y cuántos son pagos realizados en función de la deuda concursal que se ira adquiriendo, y cuál es el balance actual. El aportante va a poder mirar no solo el estado de sus aportes, sino el general, el balance, los ingresos y egresos de forma constante y permanente.

Adicionalmente, ofrecimos cierres financieros trimestrales, como lo hacen compañías listadas en la Bolsa de Valores. Se exponen estados financieros a todos los aportantes, como si fuesen inversionistas. Los plazos que vamos a adoptar son los mismos que establece la ley del mercado de valores. Se van a realizar Calls para explicar los resultados del trimestre, cuánto se recaudó, cuánto es la regalía de Black Towers, cuál es el nivel de porcentaje de objetivos cumplidos, cuanta adquisición de deuda concursal se ha realizado, cuál es el nivel de éxito en negociaciones con acreedores. La idea es que no adquiramos las deudas al 100% (del valor), porque estamos premiando con liquidez el pago de una deuda que puede ser pagada en función del plan, todavía en años. Para ello, hay un equipo comercial que va a tratar de comprarlos lo más barato posible las deudas.

En la medida que existan fondos para hacerlo, queremos hacer auditorías anuales. La idea es contratar una auditora de prestigio en el mercado que va a ponernos de cabeza los libros contables y legales de la asociación. Va a poder hacer análisis y un dictamen cada año para decir al mercado si cumplimos o no con lo ofrecido, con las normas contables en la materia, con mecanismos de transparencias. Ojalá podemos cumplir con eso. Ojalá, digo, porque depende de que haya regalías suficientes para contar con esos fondos. Lo queremos hacer para tratar de dar tranquilidad al hincha, considerando que el éxito del proyecto depende de cuánto el hincha confíe en nosotros.

Además, contamos con varios mecanismos legales: normas de prevención contra lavado de activos, tratamiento de datos de los hinchas. Hay toda una serie de análisis legal de cumplimiento.

¿Harán públicas las negociaciones por la compra de acreencias?

Sin duda, se van a hacer públicos los cierres con cada acreedor. Los niveles de los montos es algo que no nos corresponde, es un tema que tenemos que negociar con el propio acreedor, hay un derecho a la privacidad sobre el número. De manera individual y unilateral no podríamos decir “le hemos pagado a Juan Pérez 'X' soles”. Estaríamos yendo en contra del derecho a la privacidad. Solo lo podemos hacer en medida que contemos con la aprobación. La idea es exponer los nombres. En el detalle, te podría decir que la idea es decir “a nivel de acreedores laborales, estamos en este % de descuento”. En la medida que el acreedor lo quiera decir –por ejemplo un exjugador que quiera demostrar su amor por la ‘U’ al resignar una parte– tanto mejor para todos.

Te referiste a un reglamento en el que especificarán detalles. ¿Cuándo se conocerá y quiénes tendrán acceso a él?

El reglamento está ya terminado, está en revisión por todo el equipo. La idea es ponerlo a disposición de todos en general lo más pronto posible. Poniéndote fecha te diría que no debe pasar de inicios de la próxima semana, o este fin de semana. Será días antes del inicio de la recolección, que está proyectada al 7 de agosto. Este reglamento va a ser como nuestra constitución.

Los aportantes no solo son donantes, sino que, además, hemos querido darles derecho de voto en lo que hemos llamado “decisiones críticas”. La idea es que el reglamento diga exactamente cómo se va a hacer lo que queremos hacer.  Si hubiese, en el camino, algún ajuste necesario producto de la dinámica, nosotros tendríamos que pedir aprobación al aportante, como si fuese un referéndum en las plataformas web.

La otra “decisión crítica” es ¿qué pasa si en el camino se le anula la deuda a Gremco y nos quedamos con excedente? Ese dinero va a pagar primero la deuda corriente (post concursal) y, lo que sobre, lo deciden los aportantes. Plantearemos alternativas para que puedan votar.

¿Qué pasa si alguien deja de aportar o, por el contrario, se suma recién en el camino?

Quien deja de aportar en el camino, pierde derechos: acceso a programa de beneficios y descuentos de empresas, derecho a votar en “decisiones críticas”, y perdería el derecho a ser socio del club al final del camino. La idea es que los aportantes que se sumen en el camino puedan llegar a acompañarnos hasta el final. Si llegan a la meta cuando se cierre el proyecto y tienen un excedente de monto por cumplir para poder volverse socio, tendrían que cubrirlo para volverse socio, pero tendría acceso al programa de beneficios desde que se afilie. La idea es que el aporte del día uno hasta el último sea la cuota de ingreso para ser socio del club.

¿A qué cuenta van los aportes?

Tenemos una cuenta recaudadora con el BCP. Nuestra idea inicial era un fideicomiso, pero el BCP se mostró presto a abrir esta cuenta. La tenemos a nombre de la asociación. Los mecanismos de recaudación son múltiples: agente, ventanilla, pago electrónico. En ventanilla, el hincha tendría que asumir el costo extra de la comisión. Hay posibilidad de afiliarse con débito automático. No descartamos sumar una cuenta de otro banco en el futuro. Está creada y las condiciones comerciales estamos negociando porque la idea es pagar la menor comisión posible..

¿Qué pasa si, a mitad de camino, deciden dejar el proyecto ahí?

Los jugadores son quienes están adelante del proyecto, más que el equipo porque por ejemplo yo no soy titular, me pueden sacar, pero ellos, los cuatro que dan la cara al hincha (Rainer Torres, Miguel Ángel Torres, Carlos Orejuela y Carlos Galván), van a ir con esto hasta el final.

¿Qué pasa si esto no pega como queremos? En ese caso, el proyecto garantiza quedarse hasta el final del proceso concursal. En la medida que tienes un sitio ganado en la mesa, será fundamental no para cumplir la meta original, comprar deuda, pero sí para tener acceso a documentos, tener una voz, fiscalizar como un acreedor más del club. Hoy por hoy no existe eso. Está administrado por dos fuerzas que tienen su propia agenta y un grupo acreedores laborales que quieren su dinero pero no tienen incentivo para involucrarse. Hay compromiso de jugadores de quedarse para representar a los hinchas que han confiado.

Otro punto fundamental en ese supuesto de no llegar al objetivo es que, imagínate, lleguemos a situación de liquidación de activos. Es como que te quiten una pierna o un brazo, pero el corazón de la ‘U’ es su marca y su personería jurídica, lo que le permite jugar en torneos FIFA en general. En la medida que este grupo pueda solo adquirir deudas comerciales y laborales -que sumarian el 8% del procedimiento concursal- quedaría al final de la cola de los acreedores reconocidos y, de alguna manera, se establecería como último bastión que protegería la personería jurídica. Buscaría fiscalizar y no cobrar. No podrían llevarse la marca ni disolver la personería jurídica. Te quedarías como el último bastión que protege lo más importante del club: la marca y al posibilidad de jugar.

Además de los cuatro jugadores, que son las caras del proyecto, hay un equipo detrás. ¿Cuántos son en total? ¿Se piensa mostrar a todo el equipo?

Si. Una idea de la exposición era reunirnos físicamente todos en un lugar: jugadores adelante y equipo profesional técnico detrás. No se hizo porque había chicos que tenían personal de riesgo en su casa y era complicado, pero sí, la idea es transparentar las cabezas de los equipos, un responsable por cada equipo: legal, comunicaciones, finanzas, contable. El anuncio lo maneja el equipo de comunicaciones. Ahorita somos aproximadamente 20 personas en el equipo más los cuatro jugadores. O sea, alrededor de 25 en este momento.