EFE

Perú inició estupendamente bien el primer tiempo del partido ante Chile. Espacios cortos entre líneas, presión alta, posesión del balón, todo andaba 10 puntos para los de Gareca pero ya antes de los 5 minutos el árbitro venezolano Argote había advertido tanto a Zambrano como a Vidal de evitar roses.

Minutos después, una falta del zaguero cerca del área hizo que se gane la primera amarilla y antes de los 20 minutos una plancha por la espalda lejos del área le costó la segunda cartulina que le hizo ir a las duchas más pronto de lo esperado. 

Todo el trabajo tenía que ser replanteado. Ramos ocuparía el lugar de Zambrano y había que sacrificar a Cueva. El milagro parecía desvanecerse, sin embargo, los argumentos de Chile fueron tímidos, no hubo jugadas de peligro excepto un remate del Mago Valdivia que pasó muy cerca; Perú, cerrado con sus dos líneas de cuatro tenía que doblegar esfuerzos.

En una infortunada jugada fue el chileno Vargas quien anotó el primero en una confusa jugada sin ser el equipo del sur más que el combinado nacional. Lo de Gareca es replantear en Santiago para buscar el empate en el segundo tiempo y lo de nosotros es sufrirlo en todo el Perú.

GOL PERUANO

A los 60 minutos, un gran centro de Advíncula terminó en un autogol de Chile cuando Carrillo merodeaba por el área. Dignísimo partido de la blanquirroja hasta ahora.

 

Sepa más: