Los marroquíes recibieron la derrota del Raja Casablanca en la final del Mundial de Clubes frente al Bayern Munich con un sabor a victoria por las inéditas hazañas del club casablanqués, que hicieron olvidar los pobres resultados del fútbol marroquí en los últimos años.

La derrota ante el Bayern Munich que hizo esfumar el sueño de todo un país de abrazar el Mundial no impidió a los marroquíes irse con un buen sabor de boca ante los inesperados resultados del equipo verdiblanco por su victoria los tres partidos que jugó, contra Auckland City (2-1), Monterrey (2-1) y Atletico Mineiro (3-1).