María Jiménez, alias "La Tosca", era la sicaria más buscada de México, acusada de al menos 20 crímenes.

La joven, de  26 años, integraba el sanguinario cártel de Los Zetas, y fue arrestada el martes 1 de mayo junto a otros ocho hombres, también acusados de asesinato y tráfico de drogas.

Según recoge el portal Infobae.com, “la Tosca” era la elegida para concretar venganzas interbandas: eliminaba narcos rivales y habría confesado a la policía que cobraba unos 10 mil pesos quincenales (cerca de 760 dólares) a cambio de cometer homicidios, llevar a cabo secuestros y controlar puntos de venta para el cártel.

Ella ha reconocido que sus víctimas eran, generalmente, narcotraficantes de bandas rivales, pero también asumió el crimen de un oficial de policía.